Nosotros hacemos aciertos y errores


Antonio Flores Galicia

 

Pretendo ayudar. No delato a nadie ni escribo de bienes y males que se tienen. Perdería el tiempo. Me importa decir qué tenemos, cómo estamos y qué actuación correcta se necesita para quitar el mal y progresar en el bien.

Nuestra conducta actual en México está desviada. Dirán que también cientos de países. Eso es asunto de ellos. Sólo tenemos comentarios y actuación desviada. El gobierno, en vez de hacer lo que debe, “gobernar”, refuerza desviaciones con leyes, decretos y actuación equivocada. Lo peor, con esa actuación, están creciendo desviaciones y estamos tirando valores que tenemos desde siglos: Naturaleza, riquezas, inteligencia, personalidad. Pero, ¿qué hacemos?

Necesitamos saber qué es una cosa, luego ver si es buena o mala, si ayuda o perjudica, para luego actuar correctamente. Nos encanta comentar, alegrarnos o molestarnos, olvidando la fuerza de la conveniencia, la fama y el dinero. Por eso se han desviado los grandes y fuertes imperios que se han tenido. Imperios destruyeron reinos, reinos hicieron a sus pueblos a su conveniencia. Han aparecido grupos fuertes y equilibrados, pero otros más fuertes los han hecho súbditos.

Grandes y muchos intelectuales han investigado y han entregado a la humanidad atinada ciencia, pero: “Poderoso caballero es Don Dinero” y “Mi gusto es, ¿quién me lo quitará?”. Cuántas verdades y potencias antes de la actuación de Dios con Moisés y los Profetas; pero vino Roma con su poder, destruyó a Mesopotamia, Grecia y otros reinos. Roma también fue destruida y Egipto se fue debilitando. Hemos tenido luchas por el poder y el dinero. Somos seres con espíritu y materia para dominarlo todo, pero primero se debe dominar a la persona y luego su entorno: “Dominen la tierra, sométanla”.

Examinemos: ¿Cómo está el gobierno de México? Quien busque la verdad, se asustará de tantas mentiras, desviaciones, conveniencias, ignorancia. Sólo un poco. ¿Es correcto que un país, siendo el gobierno para conducir a todos, tenga “leyes civiles” y no importen los derechos religiosos de la mayoría de los mexicanos? Todo por la actuación de los ingleses, franceses y estadounidenses. A ver cómo nos va con este problema económico en el que luchan esos mismos países.

Muchos se molestarán, pero Dios me defiende: Qué desviado está el catolicismo en el campo social, está adaptando convenencieramente la doctrina de Cristo a lo que es la verdad.

Los humanos poseemos la facultad de controlar hasta los actos mínimos. En los juegos olímpicos no ganaban medallas los que tenían suerte o eran importantes en el gobierno, sino los que se preparaban responsablemente, pensando en el triunfo, escuchando en sus sueños los aplausos que daban a los vencedores. Corrían miles de horas los que correrían un minuto. Se entrenaban sintiéndose responsables del dinero que gastaría el país. No les preocupaba su fama, sino el país. ¿Así actúan nuestros actuales gobernantes?

Deben conocer qué se necesita quitar o poner, cómo lo hará. ¿Puede gobernar un país una persona que no se gobierna, no estudió, no puede gobernar a su familia? No culpen a éste o a aquél, lo tenemos desde antes de que nacieran los que actualmente nos gobiernan.

Cuánto se necesita atender a eso: La familia, los hijos desde niños, los jóvenes. Está grandemente mal el aspecto de la educación, las escuelas y el magisterio. Está desviada la actuación para elegir gobernantes, los partidos políticos, los puestos en asuntos del gobierno. Sólo escuchamos promesas, tenemos invitaciones y todo termina en: Después. Tienen ayuda los que están con partidos y grupos, pero no se les da, porque son mexicanos. El católico, el masón, el protestante, el que posee un puesto político, el que va en peregrinación al templo, el que va al Zócalo en una protesta, todos son mexicanos y el gobierno está puesto para que los ayude a todos, ¿cómo?, el gobernante debió saberlo desde cuando era candidato y pidió que votaran por él.

Somos un país demócrata. Si no sirven los gobernantes, debemos felicitarlos porque supieron engañarnos y reconocer que en vez de lamentarnos nos la “mentemos”.

Creemos que con gritos, porras y disfraces, con 20 cervezas y varias copas de vino se arreglan las cosas. Ganan los países y las personas que actúan como deba ser. Las olimpiadas de los griegos nos dan ejemplo de lo que debemos hacer: Ser tenaces, esforzados y amantes del progreso.

Muchos mexicanos estudiosos saben los valores que hay en nuestro país y las potencias humanas, pero no nos hemos gobernado. Llegan de fuera a quitarnos lo más que pueden y nosotros vivimos felices, haciendo nuestros gustos y caprichos. Comentamos, exigimos, nos burlamos, nos creemos. Descuidamos la verdad, las potencias y valores que tenemos. La verdad, lo que debemos hacer, lo tiramos. Esa conducta que tenemos desde hace milenios, nada bueno nos dará. La oportunidad que tuvo México de ser Primera Potencia Mundial, pero Luis Echeverría mejor pensó en él. Dieron cien dólares a todo el que fuera detrás de él y gritara: Viva México.

Nosotros hacemos aciertos y errores: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Todos los mexicanos somos responsables, los gobernantes tienen que hacer leyes para todos sin atender a creencias, sino a que son personas de México.