Nos creemos mucho


Antonio Flores Galicia.-

Cuando en la sociedad aumenta el número de personas que olvidan ser responsables de lo que son y su entorno, crece la fuerza de la materia y llega el momento en el que nos domina la máquina, como nos lo decía aquella película de los años 50’s: “Dos mil uno”. Lo peor, imaginar que las personas de milenios antes de nuestro tiempo, fueron retrasadas intelectualmente, que la inteligencia es la nuestra, siendo que se descubren manifestaciones del empleo del cerebro hasta superiores a muchas actuales.

Por esa razón insisto en la fuerza actual de la egolatría, eso de no poder decir a otro que está mal algo. Todos nos equivocamos y la verdad nada tiene que ver con la fama ni el poder: Existe, por sí. Expongo unos ejemplos para conductas que se tenían, hechas por personas, para su sociedad, hace miles de años.

En el antiguo Egipto, ¿era posible divorciarse? No, tan sólo se toleraba la disolución de una pareja, sino la mujer podía demostrar adulterio, podía declarar hasta dos terceras partes de los bienes adquiridos durante su vida en común, para mantenerse y reparar la falta. Si el esposo se separaba sin razón (actual abandono del hogar) y no podía imputarse ninguna falta aparente a la mujer, ésta recibía una tercera parte de todos sus bienes. Ellas no solían demandar la separación por miedo a su precaria situación. Se han descubierto documentos del 500 antes de nuestra era que algunas señoras se divorciaron porque sus cónyuges les pegaban o lastimaban físicamente. Lo importante, se buscaba lo mejor, la verdad.

Lo expuesto, no es para decir qué estaba bien o mal, sino la conducta intelectual, preocupados por lo que debe ser y no lo que conviene. Lo correcto. Sé del sufrimiento actual de los profesores de secundaria y bachillerato, por las normas que existen para la educación de los adolescentes y me admiran las soluciones pedagógicas que se aplican ahora que nos llamamos grandes como personas. Recordemos a los griegos 500 años antes de nuestro calendario. ¿No estarán dominando a nuestra sociedad desviaciones varias? Cuántas desviaciones se ven en los campos de las relaciones hombre y mujer, cuánto en el campo de la educación. Lo peor, se da como adelanto de la persona en la sociedad que hacemos. Qué mal me ha ido por decir en público que hicimos una Iglesia de la Edad Media: Soberbia y ambición.

Vayamos hacia adelante. Dejemos tanto engreimiento y ambición que dominan a nuestra sociedad. Investiguemos qué no debe ser y qué nos da progreso. Vamos conociendo nuestro entorno y sin soberbia aceptemos lo malo, luego luchemos para quitar lo malo. Imitemos a la Universidad de Bristol, Reino Unido, cómo en lugar de leyes y buscar culpables o poner impuestos, investigó y dio normas sociales:

Vivir con una pareja y gozar de buena salud, son factores clave para hombres y mujeres.

La gente que es feliz en su trabajo, lo es también en su vida en general.

El sentimiento de control sobre la propia existencia, es un factor crucial.

Las mujeres que tienen un hogar feliz, están más contentas con la vida en general.

La educación influye mucho en cómo los hombres (no las mujeres) se sienten en el trabajo.

Tener asegurada la fuente de empleo, es más importante para los hombres que para las mujeres.

Cuando las personas no tienen en alta estima el trabajo, otras fuentes de felicidad les importan.

Mucho cuidado con el desequilibrio. Cuidado con los que están por casarse. No sólo juntarse.