Mujeres por Manzanillo


Ma. Esther H. de Razo.-

¡Hola, amiguitas!

Es realmente sorprendente lo difícil que se torna a veces la tarea de concientizar a una sociedad adulta de la importancia de que se deben involucrar en la solución de infinidad de problemas, algunos sumamente graves, que nos aquejan. Todos los medios han estado tratando el aumento de muertes y ataques violentos en los que una gran mayoría son mujeres las víctimas.

Un grupo de damas voluntarias, como siempre, se organiza y programa una marcha para hacer patente su preocupación, que debería ser de todos y todas, por la intranquilidad y temor de que esto devengue en una psicosis colectiva; desafortunadamente, como es el caso, hay temas que aunque signifiquen salvaguardar la seguridad de los que aquí vivimos, nos preocupan pero optamos por hacernos los desentendidos y dejarle la responsabilidad a las autoridades.

Como sea y aunque la asistencia y apoyo a la marcha de protesta no haya sido la que se esperaba, de alguna manera esto llamó la atención y marcó la urgencia de hacer algo, sociedad y autoridades, cada parte tiene sus tareas y responsabilidades que la otra no puede ni asumir ni arrebatar, sin olvidar que es la familia la formadora por excelencia y no son tiempo de escudarse ni decir “no tengo tiempo”, no es hora de evadir nuestro compromiso como generadores de valores y actitudes.

El domingo último, “La Muñeca” Alcaraz, en unión de amigas, compañeras, familiares e innumerable número de personas que siempre cooperan con nuestras encomiendas sociales, reunidas con un aproximado de 150 personas adultas y sus pequeños, disfrutamos de la ya tradicional fiesta que año con año, desde hace mucho tiempo, hemos organizado hasta hace dos años en las bodegas de Ferromex, con la gente vecina de las calles aledañas al mercado y a los sectores de la misma demarcación.

El auxilio de Dulce Benavides en esta encomienda, invaluable. Después de saludar a todos los asistentes y disculparnos porque el año pasado no los festejamos, motivos de salud de ambas (“Muñe” y Esther) nos lo impidieron. Esta ocasión no fue la excepción, disfrutaron de un rico desayuno, ya que inicio a las 10:30 horas, panecillos recién horneados, café, leche, coctel de frutas y aguas frescas de sabores y refrescos embotellados hicieron el inicio de la fiesta.

Se jugó lotería, los premios dejaron contentos a chicos y grandes, mochilas para cada niño, útiles escolares, despensas, utensilios de cocina, ropa para todos, nueva y muy bonita; juguetes para niños y niñas, ambientación musical, estilistas de lujo de la ciudad de Colima, psicólogo y abogados para quien lo requirió, brincolín, resbaladillas y columpios para los niños.

Todo mundo feliz, especialmente para las organizadoras, resaltando la familia del Lic. Roberto Preciado (Q.E.P.D.) que como todos los años no sólo asistió, sino que también donó muchas de las bonitas cosas que se regalaron.

No hubo un solo invitado que no saliera complacido y con premios. Desde aquí las gracias y los esperaremos para el próximo año si Dios lo permite.