Mujer, política y sociedad


María Guadalupe Pérez Mejínez

“Mujer Política y Sociedad” es una columna periodística que aparecerá en este importante periódico EL NOTICIERO, una vez por semana, gracias a la generosidad de su director general, don Carlos Valdez Ramírez, y que será un espacio donde se abordarán temas relacionados con la mujer, con entrevistas a destacadas líderes sociales que luchan por lograr la igualdad entre hombres y mujeres. Dedico mi primera colaboración a la memoria del siempre gobernador Gustavo Alberto Vázquez Montes, con motivo del Día del Maestro, citando algunas crónicas de mi libro “Va derecho”, publicado en febrero de este año.

SU RELACION CON LOS MEDIOS

Como un artífice de la política, Gustavo Vázquez entendió la importancia que representan los medios de comunicación como interlocutores con la sociedad. Al igual que con sus representados, mantuvo una relación de respeto hacia los y las periodistas que cubrimos sus actividades tanto en sus campañas políticas como en el ejercicio de su gobierno.

Haciendo paréntesis en su apretada agenda, Gustavo procuró la sana convivencia con los comunicadores de Tecomán y de todo el estado, en su búsqueda por la gubernatura y durante su ejercicio; sostuvo encuentros amistosos de futbol con su equipo de colaboradores contra los “tunde-máquinas”, y luego compartía con ellos el pan y la sal, y por qué no, unos deliciosos tacos.

Siendo presidente del comité estatal del PRI, el profesor abrió un espacio dos veces por semana para ofrecer ruedas de prensa y dar respuesta puntual a las preguntas del gremio reporteril, invariablemente los lunes y miércoles a las 11:00 de la mañana.

Y si algo caracterizó a Gustavo, fue la impuntualidad en estas ruedas de prensa (con todo respeto), porque siempre llegaba con retraso al llamado y no porque fuera premeditado ya que luego supimos que tras cada evento se quedaba a saludar a las personas que se acercaban a él.

Esta situación molestaba a algunos reporteros, principalmente que no comulgaban con él y a pesar de ello nunca se retiraron de la sede del PRI y a regañadientes esperaban al dirigente, que según su vocero, Juan Ramón Negrete, quien se veía en aprietos por sus retardos, sólo atinaba decir “ya viene en la coca”, “ah, vaya, entonces ya mero llega, está por el Rey Colimán”, comentaba más de alguno ya que ahí cerca estaba una agencia de esta embotelladora; pero como pasaba hasta media hora, al final los que cubríamos la fuente del PRI, llegamos a la conclusión que Gustavo se reportaba desde la Coca-Cola, pero de la planta Tecomán.

En medio de chascarrillos, a su apresurada llegada todos respondían gustosos al saludo del tecomense que con retraso y todo, siempre cumplió con su compromiso con la prensa, respetuoso de la libertad de expresión y tolerante a la crítica.

Por azares del destino, al gobernador Gustavo le tocó encabezar un solo evento con motivo del Día de la Libertad de expresión, el siete de junio de 2004. Luego de la ceremonia oficial, los representantes de los diversos medios de comunicación en el estado fuimos invitados a una cena en el Salón Plateros de esta ciudad. Las mesas adornadas con manteles al estilo mexicano contrastaba con la mantelería que estaba dispuesta para tres entradas en las mesas que poco a poco fueron ocupadas por los comensales: Reporteros, funcionarios y representantes populares, en una lluviosa noche. El menú consistió en platillos mexicanos: Pozole, sopitos, tacos, enchiladas y tostadas, que fueron una delicia de los asistentes. Durante esta celebración y al ritmo de la rola de moda “mesa, mesa, mesa que más aplauda le mando a la niña…”, y con el calor de las bebidas, funcionarios y los reporteros homenajeados se echaron el tradicional “palomazo”, con un gran repertorio de canciones interpretadas por Ana Cecilia García, Eduardo Gutiérrez Navarrete y otros, sin faltar el anfitrión, el gobernador Gustavo Vázquez. Fue una noche inolvidable.

Días después, con ese gusto por la convivencia con los comunicadores y a invitación de Silverio Cavazos, presidente de la Comisión de Gobierno Interno de la LIV Legislatura, el gobernador llegó en forma inesperada a la cena que con motivo de la Libertad de Expresión nos invitaron los diputados a los reporteros “de la fuente” del Congreso, en el conocido restaurante “La Medusa”, que dicho sea de paso, era como el bunker de los priístas.

Cuando arribó el gober estábamos inmersos -recuerdo- en la dinámica de la rifa de regalos.

Haciendo una pausa, Silverio le comentó a Gustavo de esta rifa y le pidió que él siguiera sacando los boletos de la canastita para ver la suerte de cada reportero y reportera. Así uno por uno los fue llamando hasta que al tocar el turno a una reportera el gober le dijo: “Antes de que abras el papelito te lo catafixio por un viaje un fin de semana a un hotel de Manzanillo todo incluido para ti y tu familia”. Ante la sorpresa de todos y de la misma compañera yo desde mi lugar le gritaba “tómalo, tómalo”, ya que lo más que podía tener era dos mil pesos porque el premio de los tres mil ya había salido. La compañera un poco desconcertada dijo que sí y devolvió su boleto, aceptando la gentil oferta del mandatario.

Cuando tocó el turno a una servidora como reportera de Canal 11, al sacar mi premio y antes de saber mi suerte le reviré al profesor: “Gober, ahora yo se lo catafixio a usted por un viaje a un hotel de Manzanillo, todo incluido para mi familia…”. Ante esta inesperada petición, Gustavo a quien casi se le atora el totopo que degustaba, contestó: “ya está, anoten a Lupita”, lo que causó la risa de los diputados que festejaron la ocurrencia y los compañeros que faltaban en la lista no se atrevieron a hacer lo mismo, aunque les hubiera gustado.

De este modo, mis cuatro hijos, mi esposo y yo disfrutamos de una bonita estancia en Manzanillo, gracias a la generosidad de nuestro homenajeado. Vaya un bonito recuerdo para él.