Muerte de Gustavo frustró ilusiones de porteños

La Perlita, Manzanillo/Foto Especial

 El ex gobernador dejó inconclusa la edificación de un proyecto turístico gastronómico  *Desde hace 50 años instalaron su negocio de mariscos en La Perlita, frente al Kiosko *“Narda” prácticamente desapareció su puestecito y ahora buscan reiniciar su negocio

La muerte de Gustavo Vázquez destruyó nuestras ilusiones y la de mucha gente en el puerto que tenía la esperanza de ver florecer sus negocios con la puesta en marcha de un proyecto turístico y gastronómico para que cuando los turistas bajaran de los cruceros, disfrutaran de todo lo típico del puerto, y no sólo las plantas, conchitas y caracoles que ahora se muestran, dijo a El Noticiero de Manzanillo la señora Rosa María Delgado Romero, quien desde hace casi 50 años se dedica a la venta de variedad de platillos elaborados principalmente de los productos del mar.

Relató que el entonces gobernador le dio indicaciones a Sergio Bravo para que les dieran un lugar a los comerciantes del centro no establecidos, en vísperas de iniciar con las obras del malecón.

“Ese proyecto ya estaba hasta licitado, pero Gustavo murió y se perdió ese plan, como por arte de magia quedamos desamparados, la ausencia física del gobernante lo echó abajo; lo mismo ocurrió con el Centro de Convenciones de Manzanillo, a pesar de estar contemplados en el Plan Estatal de Desarrollo de su sexenio”.

Señaló que se trataba de un gran proyecto turístico-gastronómico, que sería expuesto a los visitantes, consistente en un gran atractivo. “Aquí han hecho varias cosas que no han sido benéficas, primero nos quitaron el jardín, le quitaron lo atractivo de un puerto, no lo vieron con sentido histórico y nos dejaron pedazos de la imagen de cada gobernante; ellos ordenan: Ponme aquí esta escenografía, ahora quítala; Gustavo tenía muchos planes para Manzanillo, nosotros estábamos alborotados con él, sabíamos que le daría al puerto el atractivo que requería, pero los que continuaron no le vieron ese sentido turístico”.

Rosa María Delgado Romero/Foto El Noticiero de Manzanillo

Para los que siempre hemos vivido en el centro histórico, lo importante es el puerto interior y los comerciantes estamos como la marea, vamos y venimos a la espera de que llegue un mesías que haga algo por nosotros.

Rosa María Delgado Romero es originaria de Manzanillo, nació y creció en el Sector 5, cerca de la Playita de en Medio. “Viví cerca de donde están los pilotos, ahí estaba mi casa, esa calle sigue igual, cuando eran banquitas, dos carreteras y entre ellas estaba el restaurante ‘De Díaz’, estaba el malecón normal, era el único restaurante que estaba en medio, fue el primer puerto interior de Manzanillo, ahí atracaban todos los barcos y las lanchas”, comenta.

El restaurante “De Díaz” era propiedad de don Jesús Díaz, una persona apodada “El dólar”, quien preparaba unos mariscos deliciosos. “Mi esposo es hijo de la señora Marina, y desde hace mucho tiempo iniciamos nuestro propio negocio en el Sector 5, llamado ‘Mariscos Los Pachucos’, era de una familia proveniente de Colima, que se asentaron en ese lugar”.

La señora Rosa María trabajó con ellos desde 1960 y se independizó cuando se casó, “pusimos ese puestecito donde tenemos cerca de 50 años vendiendo mariscos, en ese mismo entorno, donde está La Perlita, Las Fuentes, donde antes era el edificio de la Secretaría de Hacienda, también estuvimos nosotros ahí, ahorita estamos en La Perlita, frente al Kiosko.

 

LOS MEJORES MARISCOS DE LA REGIÓN CON SU RECETA SECRETA

“Los pachucos” tienen fama de ser los mejores preparadores de mariscos, ¿pero cuál es la fórmula?

La receta ha sido transmitida de madre a hijo como si fuese una herencia, no varían los ingredientes con lo que se cocinan y la gente puede encontrar variedad de mariscos preparados, desde coctelería, ceviche, órdenes de tacos de salpicón, tostadas de jaiba, pulpo, camarón y las tradicionales mixtas, refiere nuestra entrevistada.

Comentó que la última tormenta los afectó, “se vino el mal tiempo provocado por ‘Narda’ y las autoridades no nos alertaron de su fuerza destructora, como a eso de las 10:00 inició el aire, la lluvia y a las 11:00 nos avisaron que el fuerte oleaje se había llevado toldos, sillas, mesas, etc.; se trata de un puestecito, perdimos muchas cosas porque cayeron al mar y otras entre las piedras de la playa y el malecón”.

Ya pasaron varias semanas de que sucedió el incidente y después de 50 años están volviendo a empezar, prácticamente de la nada. “Tenemos fe en que nos vamos a recuperar, porque somos trabajadores, a mi esposo y a mí nos gusta lo que hacemos, por eso hemos salido adelante”.

Indicó que a ellos no ha llegado ningún apoyo del Fonden ni nadie se ha acercado para preguntarles si necesitan algo, pero sí están interesados en obtener algún financiamiento para poder “levantar” su negocio nuevamente.

Maqueta que mandó a hacer Gustavo Vázquez del proyecto fallido para el negocio “Los Pachucos”/Foto: El Noticiero Manzanillo