Mil adictos en rehabilitación

Imagen ilustrativa – Trabajos de prevención de adicciones | Foto: Especial

Anilú Salazar.-

Actualmente hay alrededor de mil personas rehabilitándose de sus adicciones al alcohol y otras drogas en los 14 centros que existen en el estado, indicó Marco Vinicio Vázquez Godina, secretario Técnico del Consejo Estatal Contra las Adicciones (Ceca).

Descartó que aplique el maltrato contra los pacientes en rehabilitación en cualquiera de estos centros reconocidos oficialmente porque aplican la normatividad nacional.

Explicó que en las Clínicas de Atención Residencial en Adicciones (Cara), tienen cuatro años de servicio y han sido la apuesta de la administración estatal para ofrecer una oportunidad de recuperar su vida a aquellas personas con problemas de adicciones a las drogas, el alcohol y otras sustancias.

En estas clínicas que operan con recursos públicos, desde hace 18 meses se incorporó el modelo de tratamiento de Comunidad Terapéutica, que retoma un sistema aplicado en Colombia a través de los Hogares Claret, mismo que se ajustó a las condiciones y necesidades de los colimenses y ha generado excelentes resultados, específicamente en lo que se denomina Adherencia al Tratamiento.

Al explicar esta condición Marco Vinicio dijo: “pasamos de un término completo de tratamiento de 30 por ciento de los ingresados voluntariamente que concluyen el tratamiento, el cual tiene una duración de 14 semanas o tres meses y medio, lo que corresponde al empeño invertido en recursos y capacitación del personal de las clínicas”, subrayó.

Confirmó que el apego al tratamiento contra las adicciones a nivel nacional es del 10 por ciento, y la importancia de los resultados alcanzados en las CARA son exitosos tanto del paciente como de los familiares y eso es lo que contribuye al éxito de la rehabilitación, que ha permitido el egreso de más de 297 personas bajo este modelo de Comunidad Terapéutica.

“Con este modelo (Comunidad Terapéutica) le estamos dando al 30 por ciento de las personas que ingresan una oportunidad, de volver a nacer y reconstruir su vida, lo que se denomina reeducar, además de que al egresar tienen un seguimiento de un año, lo que implican que regresan a la clínica una vez por semana, acompañados de su familia, y ellos reciben terapia”, señaló.

Añadió que actualmente de las mismas personas rehabilitadas hay tres “consejeros” en la Cara de Tecomán, quienes tienen un año y medio en total abstinencia, lo que demuestra la importancia no solo de concluir el tratamiento de rehabilitación sino también de que al incorporarse a su vida diaria permanezcan alejado de las adicciones.

Precisó que la mayoría de los internos son personas entre 18 y 30 años, lo que implica una de las mejores etapas de su vida productiva, educativa y social, y mediante este tratamiento se busca darles un proyecto de vida nuevo, basado en sus experiencias anteriores y en la capacidad que encuentran de reconocer su enfermedad y poder superarla.

“Aquí radica la trascendencia del modelo de Comunidad Terapéutica, ya que durante la rehabilitación viven dentro de una ´familia´ al interior de la clínica, donde la población y los profesionales que participan en su tratamiento, son cercanos y miembros de la comunidad, aspectos que les permite ayudarse y aconsejarse mutuamente o recibir en su caso ayuda profesional del psicólogo, trabajadora social o del psiquíatra, si fuera necesario en caso de un daño neuronal o cerebral”, destacó.