México cayó 6 lugares en el Anuario de Competitividad Mundial 2016


México cayó seis posiciones, de la 39º a la 45º, en el Anuario de Competitividad Mundial 2016, elaborado por el Instituto para el Desarrollo Gerencial (IMD, por su sigla en inglés), con sede en Suiza.

La clasificación general estuvo liderada por Hong Kong, seguido por Suiza, Estados Unidos, Singapur, Suecia, Dinamarca, Irlanda, Países Bajos, Noruega y Canadá. El IMD está dentro de las mejores 10 escuelas del negocio del mundo y su estudio de competitividad es un referente global.

En su reporte, el IMD destacó que, después de tres años, Estados Unidos entregó su estatus como la economía más competitiva del mundo y que el poder absoluto de su economía ya no es suficiente para mantenerlo en la parte superior de la clasificación.

“Estados Unidos aún cuenta con el mejor rendimiento económico en el mundo, pero hay muchos otros factores que se toman en cuenta al evaluar la competitividad”, dijo Arturo Bris, director del Centro de Competitividad del IMD, en un comunicado.

Chile es el único país de América Latina que está mejor posicionado que México, en el lugar 36, un sitio menos con respecto a la edición previa. El resto de los países de Latinoamérica presentó los siguientes resultados: Perú retuvo la posición 54; Colombia se quedó sin cambios, en la 51; Brasil cayó de la 56 a la 57; Argentina subió de la 59 a la 55, y Venezuela se mantuvo al final de la clasificación, en la 61.

Cada clasificación se basa en el análisis de más de 340 criterios derivados de cuatro factores principales: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura. También considera una encuesta a 5,400 ejecutivos, a quienes se les pide avaluar a sus propios países.

México registró caídas en los cuatro factores. En desempeño económico pasó del puesto 19º al 23º; en eficiencia gubernamental cayó del 41º al 46º; en eficiencia empresarial bajó del 38º al 42º, y en infraestructura retrocedió del 52º al 53º.

De acuerdo con el documento, los retos que México debe enfrentar en el 2016 son estimular un mayor crecimiento del PIB (entre 3 y 5%), alentando el crecimiento del mercado interno a través de la innovación; mejorar el entorno empresarial con una regulación mejor de la competencia, y promover una mayor inversión pública en infraestructura y vivienda.