Manzanillo tiene glamur turístico: Héctor Sandoval


Carlos Valdez Ramírez.-

Manzanillo tiene glamur turístico y eso quedó demostrado en los 80’ cuando el gobierno brindaba muchos de los servicios de transporte aéreo, ya que llegaban visitantes de varios países, sobre todo de Estados Unidos y Canadá, que generaban todo tipo de demandas como hospedaje, alimentos, bebidas, transportes especializados, guías de turistas y embarcaciones como “El Crucero del Amor”.

El posicionamiento internacional es de alto nivel; es un destino deseado por un extracto de mercado muy especializado, sobre todo de aquel cliente que tiene una alta capacidad de gasto, que genera empleo y demanda de servicios.

Refirió Héctor Faustino Sandoval Fierros, secretario de Turismo en el estado, en entrevista exclusiva con EL NOTICIERO DE MANZANILLO, quien agregó que en esa década era común tener a extranjeros atendiendo las instalaciones de hospedaje y restaurantes fuera del área de hoteles, dado que en ese tiempo no manejaban el concepto de “todo incluido”, por lo tanto los clientes buscaban opciones gastronómicas qué disfrutar, ambientes de música y cultura.

Un manzanillense podía ser un proveedor de la industria turística a pesar de que sólo existían dos grandes hoteles: El Club Maeva, cuya propietaria era la misma que la de Las Hadas, quienes cubrían por separado a la clientela local y la internacional.

Llamaba su atención los distintos ambientes que podía disfrutar el visitante, desde la música, cultura local, donde la capital ha sido un gran atractivo por su historia y tradición; anteriormente se encontraba a hora y media del puerto, lo que lo hacía el destino ideal que se complementaba con todo el estado, por su clima y el sol, dada la vocación natural que tiene Colima para el turismo, “fuimos bendecidos por Dios, con nuestras playas y la variedad de naturaleza en un espacio tan pequeño, con infraestructura primaria de accesibilidad, que es la envidia de muchos otros destinos.”

Dijo que además influyeron otros factores, por principio -recalcó- “se dejó de hacer lo que correspondía, nada es producto de la casualidad, una actividad económica está sustentada en acciones, política y actitudes; tenemos lo que no se compra con dinero, a partir de ahí, es el trabajo organizado, la disciplina y la actitud empresarial que tengamos en lo individual y en lo colectivo lo que genera el éxito y la permanencia”.

No supimos adaptarnos a las condiciones cambiantes del país, antes la aviación dependía del gobierno federal, la situación económica era diferente, la recaudación fiscal también, México transitaba etapas diferentes, cuando no se tiene presente cómo surge ese “boom”.

Resaltó que además de esos factores, todos los destinos turísticos llegan a su mejor momento y empieza una curva de descenso; cuando no se le da mantenimiento y especial cuidado para generar aspectos novedosos que ofrecerle a los visitantes.

Sandoval Fierros destacó que a diferencia de otras actividades económicas, la industria turística depende de factores externos o de terceros, que si no se controlan, igual puede favorecer o afectar.

“Entonces recordemos que a los ochentas, le afectaron las devaluaciones, la dolarización, dañando también el desarrollo inmobiliario, que es piedra angular del desarrollo de cualquier entidad”, concluyó diciendo.