Manzanillo, la Joya

TAREA PÚBLICA | Foto: Especial

No tengo duda de que el segundo cargo público más importante en Colima es la presidencia de Manzanillo; no solo porque concentra más población que otros municipios, sino porque ahí confluyen infinidad de actividades económicas que repercuten positivamente en la economía local y nacional. No en balde se le ha llamado la capital económica de Colima.

Eso se comprueba, además, por el súbito amor que despierta cada tres y seis años entre los políticos buscadores de votos. Saben que por la cantidad de la cosecha que pueden obtener ahí, pueden alcanzar sus más caros objetivos políticos, pero poco hablan en campaña de soluciones de fondo. Todos los candidatos han hecho énfasis en que Manzanillo vive en el abandono, en parte, se dice, porque ningún gobernador ha sido oriundo de ahí.

 En efecto, observo que Manzanillo suscita mucho interés entre los políticos por el gran movimiento económico que tiene y por lo que puede originar de beneficios para muchos de ellos y para algún grupo empresarial local, regional o nacional.

Por eso hoy se libra ahí una batalla para encabezar la autoridad municipal. Lleva ventaja Griselda Martínez según encuesta de la empresa Cifras de México, en la que alcanzó un 15.4 por ciento, pero seguida de cerca por Jorge Luis Preciado con un 14.6%

Quienes aspiran a gobernar Colima han mostrado un supuesto interés en su suerte futura, más allá de tomarlo como un lugar hermoso para vacacionar los fines de semana. Han dicho que gobernarán desde ahí, que ya es tiempo de que Manzanillo aporte un gobernador para que su desarrollo se acelere y cambie la vida a todos.

Virgilio Mendoza, quien lo ha gobernado dos veces, dijo a El Noticiero el 7 del presente mes que Manzanillo “ha sido olvidado por gobiernos estatales, como si no perteneciera al Estado”. En esos dos ejercicios trianuales Virgilio dijo que “no hay huella” de que el gobierno estatal actual haya intervenido (o invertido) en obras públicas. Esencialmente, esta es una crítica fuerte contra los gobiernos priistas.

Virgilio sabe pedir y convencer, perfil básico en un gobernante. La timidez de los gobernantes no ayuda en nada a la hora de negociar recursos. Quien no sepa pedir para los demás, no tienen nada que hacer en política. Aquí recuerdo a Elías Zamora y Fernando Moreno, que tuvieron esa gran cualidad ante la Federación y no daban paso sin huarache cada que algún poderoso funcionario visitaba Colima por las razones que fueren. Antes de que pisaran Colima ambos tenían ya la mano extendida.

Hace ya casi 6 años, por cierto, se decía que el grupo Atlacomulco apoyaba sin reservas al entonces candidato y actual gobernador con el fin de hacer negocios en el puerto, es decir, cobrar la respectiva factura por haber generado influencias importantes en el ánimo del presidente Peña Nieto para que decidiera en su favor.

Como no soy investigador de la ASF, no puedo decir que eso haya ocurrido o esté ocurriendo, pero fue una información que se filtró a algunos círculos locales con anticipación, y entonces ya se sabe cómo los políticos locales “aman” a Manzanillo.

La verdad sea dicha, no le caería mal a Colima tener un gobernante oriundo de allá, para que se pruebe, para que tenga su oportunidad a ver si es cierto que ese amor inmenso se traduce en obras buenas, en progreso para los que solo presencian un ritmo de vida económica inconmensurable, pero nada más.

Virgilio, como los demás que aspiran al mismo cargo, está en plenitud de vida, ha alcanzado un grado importante de madurez como político y acumulado experiencia en el servicio público. Además, como es sabido y se le reconoce, no le pone tache a nadie, siendo hábil para comunicarse en un ambiente de respeto y cordialidad. Es tolerante y plural, lo que no es poca cosa en estos tiempos vertiginosos.

Las cartas están sobre la mesa. Conforme avance la campaña, seguiré comentaré aspectos de relevancia que surjan de las propuestas de cada uno (a) de los aspirantes. No tengo carta aborrecida. A cada quien según le corresponda.  El movimiento portuario genera riqueza de la que no participan casi nada sus habitantes. Los candidatos han criticado los rezagos importantes y mostrado extrañeza porque los gobiernos no muestran disponibilidad de atenderlos. Se sabe que al menos unos siete proyectos de desarrollo quedaron solo en el papel.