Manzanillo a través de sus vías, lagunas y el mar


Mayahuel Hurtado.-

La guerra: Desde el nombramiento de la actual tesorera, Ruth Alejandra López Santana, el pasado seis de marzo del presente año, no han cesado los comentarios incisivos con relación a su designación al cargo y es que les molesta el sigilo con el que opera y la franqueza de sus respuestas, situación que algunos “caballeros” han tomado a mal; la realidad es que la “encargada de los dineros del Ayuntamiento” se maneja con tal hermetismo y en la medida de lo posible recibe el largo desfile de proveedores y pendientes buscando las estrategias para dar solución a un tema complicado.

No es la falta de experiencia en el servicio púbico lo que la tiene en el ojo del huracán, sino que no tiene compromisos con nadie, sólo rinde cuentas al edil porteño y trata de no defraudar la confianza depositada en ella y es que la regla es clara, “el que obedece no se equivoca”.

Sin embargo, hay quienes manifiestan una sobreprotección de la diputada Gabriela Benavides Cobos y considero, con todo respeto, que dichas imputaciones son inexistentes y se está desviando el tema, dejando en claro que pretenden, en un intento inútil, desgastar la figura y el trabajo que Benavides Cobos ha venido realizando desde que asumió la diputación.

¿Dónde quedó el tema de la equidad de género? ¿Es tesorera o encargada de comunicación? ¿Su trabajo es hacer cuentas o amistades? Hace días se publicaron comentarios despectivos y denigrantes acerca del trabajo de Ruth Alejandra López Santana, de quien vienen ya no extraña, pero sí lamento que la misoginia sea el elemento principal de las desacreditaciones y no pruebas que realmente dejen al descubierto un trabajo “ineficiente”, como lo señalan.

Lo risible es que se dijo que vuelve Jesús Rojas Fermín a un cargo “fantasma” para ayudarle a la actual tesorera a realizar su “chamba” y lo que resulta más irónico aún, se pide el retorno de Natividad Flores, a quien se le recuerda memorablemente, por ser el mejor tesorero en la historia del municipio. ¿Entonces por qué salieron del cargo? Esperemos el tiempo y las decisiones, pues una cosa son las fuentes dignas de todo crédito y otras muy distintas las decisiones del presidente municipal Virgilio Mendoza Amezcua.

Cultura ecológica: Un tema pendiente en la agenda de Manzanillo es, sin duda, la ecología. El catedrático en Ecología de la Universidad de Guadalajara, Ciro Aguirre, estuvo de visita aquí y dijo que Manzanillo tiene todo para ser un oasis.

Lamentó el tema de la Laguna del Valle de las Garzas, así como la apatía del ciudadano para preservar el medio, comenzando por una cultura de limpieza y clasificación de los desechos, áreas verdes, arroyos y cauces de ríos sin basura y sitios públicos limpios, pues son éstos quienes llevan gran responsabilidad en la preservación de la ecología porteña.

Mencionó que por lo que produce Manzanillo, debe ser una de las mejores urbes del país; en el sentido ecológico, debe ser la carta de presentación para el inversionista extranjero, que está acostumbrado a hacer de espacios muy pequeños maravillas con el mundo natural.

Nabor-Zepeda y Morán: Cada vez son más acentuadas las certezas de que la alianza tácita de Nabor Ochoa y Francisco Zepeda va en picada y para muestra basta escuchar los comentarios de los ciudadanos que se quejan amargamente de la falta de cumplimiento a los compromisos que se establecieron en campaña.

Por otro lado, las constantes guerras en las redes sociales, en las que los seguidores de Ochoa y Zepeda han emprendido batallas campales contra quienes opinan de manera distinta y cuando se ven perdidos comienzan a calumniar, insultar y denigrar a quienes están apoyando a otros precandidatos, lamentable situación la de “Pico” Zepeda, pues en una ocasión lo imaginé políticamente diferente, pero la vida nos brinda la capacidad de elegir y siempre hay que pertenecer a grupos, lamentablemente hay quienes eligen mal.

Por el otro lado cabe mencionar que Fernando Morán eleva el vuelo y se le ve planear cómodamente su llegada a la candidatura para la presidencia municipal de Manzanillo, pues tiene el elemento más importante, a los priístas que buscan dejar atrás más de una década de errar al designar las candidaturas permitiendo que las bases definan los perfiles más adecuados para ello, siendo Fernando Morán el que la militancia respalda y lo más importante, es el candidato que la ciudadanía simpatizante del PRI quiere subir al ring para contender con Gabriela Benavides.

Lo que se dice a nivel de calle debe de importar a quienes forman estructuras en el priísmo estatal, pues las elecciones se ganan con votos y la gente ya está cansada de candidatos utópicos, que usan poses y el típico discurso demagógico; la gente pide candidatos del pueblo que son capaces de bajarse de la nube de un cargo gubernamental  y platicar sencillamente con cualquier persona, apoyar a sectores discriminados o vulnerables y dejar huella de buen desempeño en cada cargo público.

Eso es lo que dice la gente porteña de Fernando Morán, miembro de una familia muy conocida y ampliamente aceptada en Manzanillo.

Finalizo mi columna elevando un réquiem para aquellas criaturas que vienen a cumplir un plan de Dios que en ocasiones es muy corto y no lo alcanzamos a comprender, su llegada produce risas, alegrías, miles de emociones, sueños, su partida tan abrupta un gran vacío, soledad y dolor; sin embargo, el consuelo que nos queda es que están al lado de Dios y en definitiva en un lugar muy bello. Por eso fijemos la mirada en el techo celeste, buscando la estrella más brillante, aquella que mueva a nuestro corazón, ahí estará esa criaturita siempre produciendo luz, que vive dentro de nosotros… Así como las estrellas que hace millones de años se extinguieron y están siempre acompañándonos.