Manzanillo a través de sus vías lagunas y el mar


Mayahuel Hurtado.-

Ya se comienzan a ver los estragos de la baja actividad minera que va a afectar a miles de personas que se dedican a esta actividad y que por necesidad o cambios de uso de tierras encontraron una fuente de empleos para sostenimiento de sus familias; la cifra se estima en seis mil.

Lo importante del asunto son las líneas de acción que se tendrán que plantear para que las personas que ya se quedaron sin empleo o aquellas que están en riesgo de perderlo se puedan insertar en alguna actividad laboral, pues recordemos que cada día se complica más obtener un buen empleo que garantice las prestaciones; para ello consideran la edad del trabajador, su preparación o adiestramiento y eso en definitiva limitará a muchas personas que toda su vida se dedicaron a las actividades agrícolas a postularse para obtener un puesto con sueldo decoroso en las diversas empresas del ramo portuario, hotelero y restaurantero que tiene Manzanillo; eso dicho por expertos en economía, quienes afirman que este efecto cobrará la cruda factura en un par de meses, donde las noticias acentúen los alcances del desempleo de las mineras.

API con aristas por resolver debido a que algunos agentes aduanales y transportistas muestran gran preocupación debido a los procesos de verificación de las cargas contenerizadas y en algunos casos la espera para que un contenedor pueda pasar los candados de seguridad y salir para ser transportado al cliente final, pues algunos de los contenedores tienen mercancía que está legalmente acreditada; sin embargo, refieren que en el proceso que la aduana realiza se están retrasando los trámites de tal manera que ya comienza a haber pérdidas económicas para el cliente y las empresas, de igual manera genera el descontento de los clientes y lo que temen es que terminen por marcharse del puerto de Manzanillo en búsqueda de nuevas opciones donde la revisión se dé, pero la agilidad para mover los contenedores para su destino final también esté garantizada.

No debemos olvidar que existe una cadena logística y que cada eslabón realiza acciones para que el puerto sea cada día más productivo y en ello se benefician todos o de igual manera los pequeños detalles que retrasan los trámites, afecta en la misma medida a todos.

Esperemos que el proceso de adaptación al nuevo mando concluya lo antes posible y la API alcance las cifras propuestas para hacer de Manzanillo el cuarto puerto más importante de América Latina.

Urge una campaña para abastecer de botes de basura a la ciudad. Las zonas principales donde acude el turismo o los porteños para el esparcimiento no cuenta con botes de basura suficientes y si pretendemos que Manzanillo sea una ciudad limpia, tendrá que trabajar esta administración en dotar de botes y contenedores de basura suficientes; así como de concientizar a la ciudadanía de utilizar los espacios destinados para ello y por consiguiente respetar los horarios y reglamentos que la autoridad tiene para el control de residuos.

Recordemos que estamos al doblar de la esquina con el tema de la separación de la basura como orgánica e inorgánica, proyecto del cual nos detalló el director de Servicios Públicos Municipales, Aldo Raúl Enríquez Rivero.

Manzanillo se paralizó tras el partido de la selección, gente vestida con la verde, niños emocionados al llegar a los planteles escolares porque sabían que México jugaba contra la selección de Camerún. Fue así como en las empresas, comercios y centros de trabajo, todos apremiaban a realizar sus actividades para estar al pendiente de la participación de la Selección Mexicana.

En la calle deambulaban personas con la camiseta de nuestra selección, en donde había altares a los santos y a la virgen de Guadalupe, los porteños aficionados colocaban velas en señal de esperanza.

Las amas de casa que no son asiduas a estas actividades pararon labores y estuvieron al pendiente del partido. Un silencio en calles y avenidas, poca gente transitaba y quienes trabajan en el volante tenían el radio sintonizado o utilizaban tablets y teléfonos celulares para que la tecnología los tuviera enterados en tiempo real del avance del partido.

Ensordecedor el primer grito de gol tras la actuación de Giovanni Dos Santos, luego vino el robo artero del árbitro colombiano Wilmar Roldán tras marcar un fuera de lugar; el caló mexicano se hizo presente, el partido dominado por México y los porteños confiados en que el selectivo ganaría, los gritos, las bullas, lamentaciones se escuchaban de vecino a vecino.

Más tarde vendría la segunda anulación al mismo jugador, pero eso no derribó los ánimos y tras caer la segunda anotación, Manzanillo se invadió de gritos, de alegría y eso cambio la atmósfera de este día.

Al término del partido las sonrisas en los rostros porteños eran visibles, los niños y jóvenes entusiasmados hablaban del triunfo de su selección.

Cierro con una reflexión: El peor enemigo no lo tiene México en la cancha, en la alberca, en la duela, en el trampolín, en la pista o en cualquier escenario donde se desarrolla cualquier disciplina deportiva; el peor enemigo de nuestros atletas son aquellos mexicanos que denigran, minimizan y se burlan de la participación de nuestras selecciones o nuestros atletas. Cambiemos esa forma de pensar, reformemos esa mala cultura que aprenden los más pequeños y desconcierta a nuestros jóvenes y sintámonos orgullosos que nuestra patria tiene a jugadores que forma un mosaico de 32 países dispuestos a medirse en una justa deportiva para algún día regresar a casa con una buena participación, una medalla o una copa; quizá eso es lo que como nación no ha permitido potenciar nuestro desarrollo.

Aprovecho para celebrar las 201 columnas de “Manzanillo a través de sus vías, lagunas y el mar”, que se dan a la par del triunfo del Tri en el Mundial Brasil 2014.