Maestros reprobados


Ana Paula Ordorica

La buena noticia es que la evaluación a los maestros se hizo por primera vez con un Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) independiente. La mala fueron los resultados. Apenas 39% de los 130 mil 503 evaluados aprobó, pero de los aprobados sólo 3.5% logró un nivel de desempeño del más alto nivel, sólo cuatro mil 558. Y 46 mil 913 tuvieron resultados de niveles inferiores: B, C y D.

Es bueno saber qué nivel tienen quienes están al frente de las aulas. Conocer qué tanto saben los encargados de enseñar a nuestros niños. Sabemos, por el resultado de esta semana, que el nivel es de mediocre a reprobado.

El INEE fue creado en 2002, en la Presidencia de Vicente Fox. Pero desde entonces y hasta la reciente aprobación de la Reforma Educativa, los resultados de la evaluación docente eran una simulación, reflejo de las negociaciones entre la SEP y el Snte, encabezado aún por la maestra Elba Esther Gordillo.

Eran años en los que se siguió con la práctica de comprar, vender y heredar plazas. Una de las razones que más han abonado al mal desempeño de México en materia educativa.

Con la autonomía del Inee, que se logró con la Reforma Educativa, el factor político se ha, prácticamente, eliminado. Digo prácticamente, porque en Oaxaca y Michoacán los maestros se rehusaron a hacer el examen.

El miércoles, en Oaxaca tomaron gasolineras exigiendo no nada más que no se les evalúe, sino que se les asegure una plaza docente. Esto, después de haber bloqueado calles, el aeropuerto, las oficinas del PRI en el estado y una larga lista de desmanes. Tanto de los miembros del Snte como de la Cnte.

Y ese mismo día, Segob, el gobierno de Oaxaca y la Sección 22 del Sindicato de Maestros llegaron al acuerdo (indignante) de que todos los profesores egresados de sus 11 escuelas normalistas van a ser contratados para el ciclo escolar 2014-2015.

Otra buena noticia. Antes, el criterio para evaluar qué nivel tenían los maestros se determinaba de acuerdo con los resultados de los aspirantes. Ahora, se tiene un estándar establecido según el nivel al que va a enseñar el maestro.

Así, por primera vez, hemos podido ver resultados reales, no simulados. Con ello nos damos cuenta de lo mal que están las escuelas normales en la formación de maestros.

Dos siguientes pasos claros quedan ahora. El primero, cero tolerancia con los estados que pretenden mantenerse al margen de las exigencias a nivel nacional, léase Oaxaca y Michoacán, es decir, Gabino Cué y Salvador Jara (o Alfredo Castillo). Y segundo paso: Las escuelas normalistas deben mejorar. No sé si sea un tema de presupuesto o no, pero mientras tengamos maestros reprobados, la educación seguirá siendo un tema catastrófico del país.