Los legisladores se ponen serios  


Blanca Calzada

 

Se han puesto serios y están asumiendo el rol que les corresponde. Me refiero a los diputados y diputadas de la LVIII Legislatura del Congreso del Estado de Colima, que han propuesto de manera formal o de intención, hacer modificaciones a la Constitución local para eliminar el fuero que privilegia jurídicamente a una élite de la clase política.

La trascendencia de esta inquietud parlamentaria de reformar la Constitución del Estado radica en el hecho de que se están adecuando a los tiempos de cambios que se están dando en México y en que empiezan a darle una lectura correcta a las exigencias de la ciudadanía, la cual reclama una igualdad en todos los ámbitos sociales, sobre todo en lo que se refiere a la aplicación de la justicia.

Quitar inmunidad a servidores públicos de alto rango, que cometan algún delito, para que respondan ante la justicia como “cualquier hijo de vecino”, será un logro importante de la LVIII Legislatura del Congreso de Colima, porque en una democracia, los privilegios rompen el equilibrio de la balanza y vulneran la esencia de este régimen de gobierno.

Seguir los pasos del Congreso de Jalisco, que el 14 de julio pasado eliminó el fuero para los servidores público, y que está a la espera de ser ratificado por al menos 63 de los 125 cabildos de la entidad para que entre en vigor, es un acierto importante de esta Legislatura, en la que coinciden sobre el tema las diferentes tendencias políticas que representan a la ciudadanía.

En caso de ser aprobada la modificación al artículo 139 de la Constitución Política de Colima por la mayoría de los legisladores, dejarán de tener inmunidad jurídica, entre otros: El gobernador (a), diputados (as) locales, los magistrados del Poder Judicial del Tribunal Electoral de lo Contencioso Administrativo, secretarios de la administración pública estatal, el fiscal general del Estado y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos.

Sin lugar a dudas, para que los representantes populares ante el Congreso hayan llegado a tomar esta decisión, tuvieron que hacer uso de su “fuero interno”, ese lugar de la conciencia donde se privilegian las buenas acciones e intenciones.