“Los años cuentan”


Cuquita de Anda.-

Naturalmente, los años cuentan; me decían los muchachos encargados de elaborar la campaña de este trabajo, que qué sentía al haber hecho camino en el teatro, les contesté que todavía lo hago, mi vida está llena de caminos, todos llenos de arte, de cultura, y si puedo y tengo fuerzas de ayudar, a los que me rodean y tienen más carencias que yo, lo hago con gusto.

Estar de nueva cuenta junto al maestro Zamarripa me trajo gratos recuerdos; la primera vez fue en el Segundo Congreso de Artes Escénicas, donde se nos entregó un reconocimiento por parte de la ONU.

Al participar en la campaña “Los años cuentan 2014”, organizada por el Iaap, me permite adueñarme del Teatro Hidalgo, al que tanto amo y que cobijó mis aspiraciones, mis sueños y las hizo realidad, ya que en este maravilloso teatro actué con la Compañía Nacional, dirigida por Luis G. Basurto. Este teatro nos vio en obras de Ibsen Chejov Molier, Nahúm Bernal Ortiz y muchos, muchos más con un majestuoso vestuario y una escenografía de Antonio López Mancera, mi querido maestro, teatro mío, de mi corazón y alma, que me vio de Carlota de Maximiliano.

Este es el teatro donde puse más de 100 obras, pero obras, no imitación de teatro, donde los grandes de las letras desfilaron por él, donde Rangel Hidalgo se lució con sus escenografías con rasgos rangelianos.

Gracias templo del arte, querido Teatro Hidalgo, por tanta dicha otorgada a mi espíritu y darme la fortaleza de permanecer en el terruño a pesar de tantas ofertas.

Me dijeron qué consejo daría a los colimenses, a lo que respondí: Se tiene que vivir positivamente, aún en circunstancias adversas, para levantar el vuelo, porque existen situaciones que te parten el alma, pero como verdaderos guerreros, debemos levantarnos y hacer lo que nos gusta. Es la forma de la verdadera felicidad, el dinero es indispensable pero no es la dicha completa en el viaje, no nos vamos a llevar nada, los sentimientos sí se van con nosotros, en esos 21 gramos que nos llevamos.

Agradezco infinito al joven Alejandro Limón por buscarme y fijarse en mí para este proyecto, mil gracias a todos los que participaron, al contador Salvador de la Mora Diego, secretario del Iaap. Mil gracias a todos.