Liconsa podría suspender su distribución en zonas deprimidas


La decisión de la Secretaría de Desarrollo Social, que dirige José Antonio Meade Kuribreña, de reducir en una tercera parte las adquisiciones de leche fluida por Liconsa, pone en riesgo de incumplir con los objetivos gubernamentales de combate a la pobreza y la desnutrición que padecen más de 26 millones de mexicanos.

Al respecto, el presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz, comentó que, si el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, consideró prioritarios los programas de lucha contra la pobreza y la desnutrición, no se justifica que los recortes al presupuesto federal afecten directamente a productores proveedores de leche fresca y de calidad para la aplicación de programas sociales de la Federación.

Dijo que alrededor de 11 mil pequeños y medianos productores de 20 estados de la República, dejarán de entregar 265 millones de litros de leche este año, –en 2015 fueron 865 millones– sin saber con certeza qué hacer con más de 300 mil cabezas de ganado que serán desplazadas de inmediato del hato lechero, en principalmente en los estados de Jalisco, Chihuahua, Aguascalientes, Guanajuato, Veracruz, Durango, Coahuila, Hidalgo, Edo de Mexico, Zacatecas, San Luis Potosí entre otros.

Consideró González Muñoz que el titular de la Sedesol, José Antonio Meade, debe reconsiderar y revertir esta decisión, porque los pequeños y medianos productores lecheros, también son mexicanos pobres y tienen familias que dependen económicamente de la actividad lechera. En el país trabajan duro con su ganado lechero más de 150 mil pequeños y medianos productores, mientras en el campo, la industria y servicios trabajan dos millones de personas más.

Explicó que las vacas son animales especializados que ha costado años lograr una genética que produzcan hasta más de 30 litros y que hay que ordeñar dos veces al día, todos los días del año a mañana y tarde. “No son coches que se paran cuando uno quiere”, por dar un ejemplo, de manera que suspender las adquisiciones de leche fluida de un día para otro, es una irresponsabilidad de parte de las autoridades y una debacle para los pequeños productores”.

Por otra parte, añadió, también es una irresponsabilidad que las mismas autoridades como Sedesol a través de Liconsa, alienten y decidan aumentar la importación de polvo de leche, que aparentemente “resulta rentable y barata”, por lo que será necesario que buscar otra dependencia como Sagarpa o Economía para que no estorbemos a sus objetivos.

Vale la pena mencionar que en algo puede tener razón Liconsa y esta consiste en hacerse cargo únicamente del programa de abasto nacional de leche y que el de adquisición para dicho programa sea llevado por Sagarpa por ser una asignatura que si le corresponde considerando que ahora mismo la leche y el dólar se cotizan fuera de lo presupuestado, el dólar cerca de veinte pesos, mientras que Liconsa compra nuestra leche a un promedio de 6.05 pesos el litro.