Libertad de expresión, derecho que debe ser respetado

El periodista Carlos Valdez Ramírez recibe la medalla “Leona Vicario”, es el primer hombre en hacerlo en Colima | Foto: Especial

El reconocimiento no sea otorgado por ninguna clase de autoridad; consejos ciudadanos deben de ser autónomos.

La libertad de expresión es un derecho que debe ser respetado y ejercido con responsabilidad, tanto por quien lo ejerce, así como por las instituciones y ciudadanía en general, la actividad periodística desde hace años ha sido considerada como una profesión de alto riesgo en nuestro país, como resultado de los muchos asesinatos y atentados que tanto periodistas, así como instalaciones de medios de comunicación han recibido.

En nuestra entidad, durante muchas décadas se ha respetado y reconocido la labor periodística, sin embargo, la decisión tomada por la mayoría de quienes integran la actual Legislatura local al abstenerse de validar a través de su voto la decisión tomada por un Consejo Ciudadano conformado para otorgar el Premio Estatal de Periodismo, resultó ofensivo para la gran mayoría de periodistas que ejercemos en todo el estado, convirtiendo esta acción en un hecho inédito que nunca en la historia se había registrado en nuestro Colima.

Quienes nos dedicamos a esta noble y mal pagada profesión, lo hacemos porque nos mueve la pasión por ir tras la noticia, por enterar a la ciudadanía de lo que acontece, por salir y ganar la nota exclusiva y ver cómo se genera una opinión como resultado de nuestro trabajo, la preferencia de nuestros lectores, del auditorio y de los clientes, es el verdadero reconocimiento que a diario recibimos.

El recibir un estímulo por la excelencia en el trabajo realizado, claro que es motivante y bien aceptado, sin embargo, desde esta humilde trinchera, mi propuesta y en la que coinciden muchos de quienes conformamos el gremio, es que la premiación o el reconocimiento no sea otorgado por ninguna clase de autoridad, llámese ayuntamientos, gobierno estatal, congresos o dependencias federales, por la simple y sencilla razón de que no pueden ni deben ser juez y parte, de nada sirve que se conformen los supuestos Consejos Ciudadanos para premiación, si éstos no son respetados por quienes tienen “la última palabra”, tal fue el caso acontecido.

Los consejos ciudadanos deben de ser autónomos, ajenos a cualquier tipo de funcionario o servidor y el premio no debe ser proporcionado, apoyado, subsidiado, otorgado o como se guste entender, por los gobiernos o congresos, si es que se pretende otorgar un estímulo, este bien puede salir de quien como ciudadano, asociación, agrupación o cámara desee contribuir o simplemente con un reconocimiento público es más que suficiente.

Señores, quienes tienen el poder, no denigren esta noble profesión, los periodistas hemos visto pasar a cientos de diputados, a decenas de presidentes municipales, a varios gobernadores y senadores, ellos han llegado se han sentado en la silla del poder, cumplen su tiempo y la mayoría desaparece y nosotros seguimos aquí día a día y lo haremos hasta que las fuerzas y energía nos lo permitan.

Como periodistas somos respetuosos de las instituciones, de las envergaduras que les son conferidas, exigimos un trato recíproco, nos lo hemos ganado y entiéndase como periodista a quien con esfuerzo ha demostrado a lo largo de los años lealtad a las casas editoras, a los medios radiofónicos, televisivos y a quienes de manera responsable hoy incursionan a través de las redes sociales, no a aquellos que de la noche a la mañana con el simple hecho de tener un celular con cámara y grava-audio a la mano se autonombra reportero. El periodismo es una profesión que debe y merece respeto.