Le falta a Colima una ruta al volcán

Chiapas, Morelos y Puebla lo ofrecen como producto turístico. | Foto: Especial

Chiapas, Morelos, Puebla, Jalisco, todos ellos son estados que tienen establecida una ruta del volcán para ofrecerla como producto turístico a propios y extraños, locales y extranjeros sobre todos aprovechando el entorno natural y la riqueza cultural de los pueblos y asentamientos rurales cercanos a las faldas de los volcanes que se encuentran en esas entidades.

Colima destaca por su ausencia en esa lista inicial, a pesar de contar con uno de los volcanes activos más famosos entre la comunidad científica mundial y también uno de los más fotografiados, impreso ya en revistas de alta circulación global y -por si esto fuera poco- cercano a media docena de comunidades y municipios colimenses asentados en las faldas, con servicios de todo tipo para los turistas.

Y sin embargo, paradójicamente, en nuestra entidad no hay una Ruta del Volcán cabalmente diseñada o renovada en conjunto, en la que participen los municipios, sus comunidades, el Gobierno del Estado y sus diversas secretarías como la de Cultura, Seder, Turismo, Finanzas, etcétera, además del gobierno federal, que se vería comprometido a participar si detecta que hay una fuerte organización.

La Ruta del Volcán fue un proyecto que existió pero que hoy en día está en el abandono institucional, con poco impulso desde antes de la pandemia y ahora duerme en el limbo de la Declaratoria de Emergencia del Gobierno del Estado y la poca afluencia de turismo.

En su momento se mencionó la posibilidad de crear un Museo del Volcán para que desde ahí se iniciaran los recorridos de una Ruta del Volcán, trasladándose hacia la Laguna de Carrizalillos, la de San Antonio, la Laguna de La María y terminar en Comala, pero el proyecto quedó trunco.

La idea de habilitar más espacios culturales al norte de Comala para impulsar de manera trasversal el turismo cultural es algo que puede ser aprovechado por los titulares de las dependencias estatales del próximo sexenio porque el actual ha dado ya de sí, con la renovación del Palacio de Gobierno, por mencionar un ejemplo relativo al turismo.

La belleza natural del volcán y sus faldas de verdores espectaculares permanecerán, así como la calidad y buen sabor del café que se produce en la zona, amén de la fauna y las aves endémicas, muy apreciadas por los clubes de avistamiento que podrían venir a dejar rama económica.

Permanecerá también, la fama de Comala como el pueblo mítico de la obra de Juan Rulfo, así como la cercanía de otras bellezas naturales que tiene Colima y que hace falta aprovechar, claro está, con diseños inteligentes donde, insisto, deben estar involucrados varias instituciones.