La política, escuela maravillosa: Martha Sosa


Carlos Valdez Ramírez.-

Para mí, la política fue una escuela maravillosa. La alcaldía fue una escuela también, pero esa fue una escuela dura y difícil donde aprendí mucho. Así se expresó la diputada federal, Martha Sosa Govea, en entrevista exclusiva para EL NOTICIERO MANZANILLO, quien agregó que si algo le ha quedado grabado en su vida profesional, es que “siempre hay que buscar hacer lo que está a tu alcance, lo que está en tus manos”.

Expresó que para ella todo ha sido una enseñanza. “Lo más valioso, es que sin habértelo propuesto, llegues a lugares tan interesantes como el Senado de la república, en donde te das cuenta de cómo puedes ayudar y compartir la oportunidad que te da la vida, para hacer algo por los demás”.

LA TRAYECTORIA POLITICA DE UNA PORTEÑA

Sosa Govea ha ocupado cuatro importantes puestos de elección popular. Primero fue diputada local, luego presidenta municipal de Manzanillo, para después ubicarse en el Senado y llegar a ser ahora una diputada federal activa.

Precisó que a pesar de algunas derrotas en las urnas, sus antecedentes políticos han sido de mucha significación. “He tenido éxitos y fracasos: de todo. Permanezco. Nunca olvidaré que hay que ser humilde y entender que nada, nunca, está seguro. Me ha dolido perder porque esperaba otras circunstancias. Cuando tenía muchas dudas de ganar, gané. Cuando estaba segura de que iba a ganar, perdí.”

UNA LECCION DE VIDA

Martha Sosa estuvo 6 años en la banca, inhabilitada, olvidada, sin siquiera tener un empleo.  “Pude ser senadora, en condiciones económicas difíciles, porque no tenía para pagar las cuotas de partido. Luego de traer un ritmo rápido, de repente quedarte en tu casa, es difícil. Todo en la vida pasa por algo. Lo que yo hice fue ponerme a estudiar y así no me enfermé. Hice una maestría que, de otra manera, no la hubiera hecho. De la victoria y la derrota aprendes, pero más de la derrota”.

Finalmente, sentenció que si le hubieran vaticinado lo que iba a pasar, lo hubiera hecho de todos modos. “Conocí mucha gente que me alienta y he podido contribuir con jóvenes y niños, porque se han beneficiado. Qué gusto me da cuando agradecen, en vez de reclamarme algo negativo. Esa tranquilidad es la valiosa y es la que uno se lleva hasta la tumba”, concluyó.