La pobreza violenta los derechos humanos


Blanca Calzada

La pobreza es una violación de los derechos humanos, es el reflejo de un mundo de desiguales e injusticias que ignora que en la repartición de la riqueza no se puede dejar a nadie de lado. La ONU, en La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y ante la necesidad de transformar nuestro mundo, ha comprometido a sus afiliados -entre ellos a México- para “acabar con la pobreza en todas sus formas y dimensiones”.

En nuestro país, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el 46% de la población, es decir, 55.3 millones de personas, tienen al menos una carencia social de educación, alimentación, salud o vivienda, lo que las hace estar en una situación de pobreza. Sin embargo, hay 11.5 millones de personas que viven en pobreza extrema, al carecer de dos o más de estos servicios.

Hay quienes asocian la pobreza en el reparto desigual de los recursos, de los servicios y del poder o en un deficiente crecimiento económico que impacta en la creación de empleos, en el aumento de la producción y en los ingresos, o en la falta de políticas sociales y estrategias efectivas, que vayan dirigidas a las personas que viven en esta situación.

En Colima, 237 mil personas se encuentran en condiciones de pobreza, medición que incluye a 237 mil en situación de pobreza moderada. Datos del Coneval señalan que en 2010 había 17 mil colimenses con pobreza extrema, cifra que se incrementó a 27 mil en 2013… Y si consideramos que el Gobierno del Estado les ha dado rostro y nombre a 6 mil 433 familias colimenses con pobreza extrema, entonces en 2016 se puede hacer el cálculo de que, con 5 integrantes por familia, el total de este sector de marginación económica es de… 32 mil 165 personas.

Cuando se llega a niveles de pobreza extrema, es porque el ingreso de todos los integrantes de una familia no es suficiente para cubrir las necesidades básicas de sus integrantes.

Como una estrategia para combatir el rezago social de estas seis mil 433 familias, el gobierno estatal inició la campaña “Cruzada contra el hambre”, que consiste en la entrega de despensas mensuales a cada una de ellas, durante cinco meses. Esta dotación de ocho productos que tienen un precio al público consumidor de 87 pesos, debe ser enriquecida en sus productos, porque es una cantidad insuficiente para el propósito que se persigue, que es el de alimentar durante 20 días a una familia.