La Panga


Mayahuel Hurtado.-

EL PASADO 29 de diciembre, durante la madrugada, la diputada local Gretel Culin se impactó contra una tienda de conveniencia. La noticia se propagó a la velocidad de las redes sociales y generó opiniones ciudadanas que deben ser tomadas en los cuadernos de notas de los legisladores.

La ciudadanía es la primera en reprobar el tema del fuero y por consiguiente la impunidad que fue más que evidente en este caso, debido a las irregularidades que presentó el parte oficial que emitió la autoridad vial, el cual no coincide ni con los nombres de quienes conducían ni con la hora del percance; además, omitían por completo el nombre de la legisladora.

Lo anterior, amable lector, es lo que reprobó la ciudadanía en redes sociales; aunado a eso, la obstinación por tergiversar la noticia y la defensa estéril de los cobijados de Gretel, siendo que fueron los ciudadanos los reporteros que difundieron la nota.

La reflexión constante de “si hubiera sido un ciudadano común, queda detenido, su carro en el corralón y no se va del lugar tan fácil” fue lo que genera la bofetada de la protección que gozan algunos políticos, pero lo que deja sin palabras es el silencio en el Congreso. Ya pasó con Mariano Trillo y sus desatinados comentarios, ya pasó con “los machetazos” de Meneses, quien actualmente enfrenta la justicia, y ahora toca el turno a la impunidad al volante de Gretel Culin, quien fue rebasada por sus argumentos endebles, la violencia verbal de sus allegados y la defensa inútil de algunos reporteros y otros que inician en esta labor.

Todo quedó documentado y sellado en los muros de las redes sociales y muestran una realidad que cimbra: ¿Quiénes me representan? ¿Por qué agredir o intimidar al que informa? ¿Para qué alterar un parte oficial? ¿Por qué las noticias que genera no son de resultados en beneficio de la ciudadanía?

Finalmente, esas reflexiones estarán presentes los próximos seis meses y es responsabilidad del Congreso establecer un reglamento de conducta de cada uno de sus integrantes y a quien lo quebrante, retirarle el fuero de manera inmediata, que para circos, amable lector, ¡ya estuvo bueno!

LOS DUEÑOS de mascotas comienzan a responsabilizarse, pues en una cantidad razonable, aunque no la que se esperaba, se ha visto a menos perros callejeros; y es que no se sabe si es el temor a la multa o la concientización, pero el hecho es que ya hay canceles donde no los había, collares y cadenas en perros al interior de las cocheras, ya se ven menos excretas y perros en sitios de recolección de la basura.

Esperemos que los inspectores hagan su trabajo, pues la ciudadanía ya comenzó a tomar medidas precautorias y ese esfuerzo debe ser valorado por la dependencia a cargo, para estar al pendiente con las revisiones y que los animales sin dueño sean depositados en el centro de mascotas.

RECADITO: Lo que hacía falta, el presidente de la Conape Nacional, actuando como el abogado del diablo, pero después ahondaremos del tema y mostraremos detalles de las manifestaciones hechas en las redes sociales, las cuales no dan una calificación aceptable a dicha agrupación.

FALTA TRABAJAR en temas de capacidades diferentes, la realidad es que resultan insuficientes los recursos que se asignan para brindarles una atención oportuna, se deben gestionar un mayor número de apoyos, sobre todo en aquellos casos que requieran tratamientos especiales, como es el caso del síndrome de down, parálisis cerebral, padecimientos que impidan la movilidad, debido a que la gran mayoría de las familias hacen grandes esfuerzos para que sus hijos salgan adelante y lo más fuerte golpea cuando éstas es de escasos recursos.

Más sensibilidad y un llamado a Irene Herrera para que designe a una persona que les agilice los trámites y no los hagan esperar en una larga fila, si comenzamos a cambiar en éstas acciones, tendrán la oportunidad de ayudar a decenas de familias en el puerto de Manzanillo.

FINALIZO mi columna señalando que aún a estas fechas existen muchos empleados que no han recibido su aguinaldo, el que por ley se debió dar el 19 de diciembre, pero esto ocurre por la protección que gozan los patrones, quienes a sabiendas de que es un derecho se auxilian de especialistas en el tema para hacerse omisos a cumplir con esta obligación patronal y prefieren pagar los servicios de un abogado en un juicio laboral, apostándole a una negociación, que cumplir cabalmente con sus obligaciones.

Insisto, faltan muchas reformas y estas ni siquiera se pensaron incluir en las que se aprobaron, esperemos que los trabajadores reciban antes de que termine esta quincena su pago, es lo justo.