La Panga


 

EL NERVIO DEL VOLCAN…. ¿ERUPCION?

Mayahuel Hurtado Ortiz

“No hay necesidad que se alarme a la población pues todos los volcanes avisan antes de hacer erupción”, dice un especialista y desde el 2013 expertos en el tema determinaron que de ese año en adelante, por lo menos serían 18 años de riesgo inminente de erupción del volcán Colima.

Fue a través de la prensa nacional que se presentó una nota cuya información señalaba que el día 13 de enero de 2013, el volcán de Colima había cumplido su ciclo de 100 años de haber hecho erupción; es por eso que especialistas de la Universidad de Guadalajara y de Protección Civil establecieron la teoría de los 18 años, es decir, “el nervio del volcán” que tiene diferentes acepciones. Y es que el material piroclástico ha traído en Colima muy tensos a los habitantes de las comunidades La Becerrera y La Yerbabuena.

El académico de la Universidad de Guadalajara, Carlos Suárez Plascencia, comentó que en los últimos 400 años, el volcán, localizado entre los límites de Colima y Jalisco, ha hecho explosión una vez en cada siglo, por lo que el intervalo de margen de error se hace cada vez menor. Ha esto se añade que el 3 de enero de 2013, el coloso de fuego presentó una expulsión de material volcánico y ceniza que alcanzó los ocho kilómetros de altura, lo que llevó a pensar, tanto a los especialistas como a las autoridades en aquel entonces, que presentaba un incremento de actividad por lo menos de la última década y pensaron que la erupción era un hecho.

Cuando todos creímos que la erupción era inminente, expertos afirmaron que “no hay riesgos para alarmar a la población, pues todos los volcanes avisan antes de hacer erupción”, cosa que no ha hecho el volcán de Colima. Y sugirieron desde entonces, ante actividad registrada, mantener el semáforo amarillo y realizar un monitoreo permanente.

Si analizamos actualmente el comportamiento, veremos que es cíclico y encontraremos que afortunadamente las fumarolas y explosiones leves forman parte del paisaje pintoresco de Colima y la gente se ha ido acostumbrando a las diversas manifestaciones de este bello coloso y a tomar distancia, aunque existen quienes se niegan a ser apoyados para dejar sus viviendas, para salvaguardar la seguridad, mientras que otros disfrutan del espectáculo de lava y ceniza.

Es digno de reconocerse el trabajo de monitoreo que día y noche realiza Protección Civil Colima, así como las Universidades de Colima y Guadalajara, el Sismológico Nacional y muy importante también las acciones de la Secretaría de Gobernación, quienes han dado puntual seguimiento al tema; resaltando la labor del ejército al ejecutar el PLAN DN-III, para apoyar en la evacuación y asistencia a los pobladores que viven en zonas muy cercanas al volcán y hasta los 10.5 kilómetros del perímetro.

Por fortuna, el número de pobladores en dichas zonas permiten una coordinación muy acertada entre los niveles de gobierno, para mantenerse comunicados ante cualquier eventualidad. Así que si desde 2013 comenzó esta cuenta, de acuerdo a los expertos, nos esperan por lo menos 15 años de “el nervio del volcán” y mientras tanto, seremos testigos oculares, quienes pasemos en carreteras y caminos cercanos, de su majestuosidad, furia, incandescencia y de la destrucción que dejó a su paso un suspirito que fue captado por miles de fotógrafos, que a través del estallido, sintieron vibrar el alma.

LOS REMOS DE LA PANGA

REMITO: Leoncio Morán retoma el discurso trillado de su campaña. Esperemos que se ponga a sumar voluntades, ahí está el verdadero beneficio para Colima, pues para 2018 falta mucho.

REMITO 2: la ex diputada Gina Rocha dijo “sí nos autorizamos un bono, pero fue para asesores”. Sin palabras… un poco tarde para la hora de la verdad.