La importancia de reforestar


Alberto Medina Urgell*

“Una sociedad se hace grande cuando los ancianos plantan árboles aunque saben que nunca se sentarán a su sombra”.

El mes pasado iniciamos una intensa jornada de reforestación en varias comunidades de Manzanillo, el propósito fundamental fue contribuir un poco con el cuidado de la naturaleza, entendemos que la reforestación urbana y de las comunidades puede marcar una diferencia en nuestras vidas, porque los árboles hacen a las comunidades habitables para la gente, añaden belleza y crean un ambiente beneficioso para nuestra salud mental, sin olvidar que impactan profundamente en nuestro estado de ánimo y emociones, proveyendo beneficios psicológicos inconmensurables.

Entendemos que la conservación del medio ambiente es fundamental para la vida de todos los seres vivos, incluyendo al hombre; reforestar se vuelve un compromiso moral y social tanto de nosotros como adultos así como de nuestros hijos, debemos de ser lo suficientemente capaces de transmitir valores y normas de convivencia tanto con los propios seres humanos como con la naturaleza de la que nos proveemos.

La necesidad de reforestar las áreas verdes que hay en la ciudad, así como los accesos a ella y las comunidades que la circundan, está estrechamente ligada no sólo a cuestiones estéticas, sino, además, a la recarga del manto freático y a evitar la erosión acelerada de nuestros cerros.También debe hacerse porque al incrementar la masa vegetal estamos contribuyendo a combatir el llamado “efecto invernadero”, que no es otra cosa más que el incremento de gases en la atmósfera que ayudan a retener el calor que la tierra emite, aumentando así la temperatura ambiental en todo el globo terráqueo.

Uno de los gases que más contribuyen al efecto invernadero es el dióxido de carbono, mismo que los vegetales utilizan en el proceso de fotosíntesis. Es claro que, a menor masa vegetal, habrá menor utilización del dióxido de carbono con su consecuente almacenamiento en la atmósfera.

“Si piensas con un año de adelanto, siembra una semilla. Si piensas con 10 años de adelanto, planta un árbol”.

Haciendo la tarea, estuvimos en El Valle de las Garzas en diferentes áreas públicas, en el residencial El Colomo, Chandiablo, El Huizcolote, Tapeixtles, Nuevo Salagua, El Naranjo, Santa Rita y también donamos a cerca de 30 familias que nos solicitaron arbolitos para plantarlos en sus hogares. Esto no hubiera sido posible sin la participación de ciudadanos comprometidos: Adultos, jóvenes y niños que se sumaron a esta noble tarea, así como al equipo de trabajo que nos acompañó a cada una de estas tareas, a los jóvenes de Tapeixtles y a la Red de Jóvenes por México, igual que muchos otros amigos que se sumaron a este esfuerzo.

 

EN CONTEXTO

 

Plantar un árbol es sin duda el contacto más íntimo con la naturaleza, no hay nada más agradable que disfrutar la forma en que los niños plantan un árbol, ellos entienden que cuidándolos y regándolos damos un ejemplo claro del amor por el ambiente que nos rodea, extensos estudios sobre la importancia de los parques cubiertos de árboles demuestran que el aire libre tiene un amplio valor medicinal.

Es cuanto.

Regidor del PRI en el Cabildo*.