La ciencia, 600 años antes de Cristo


Antonio Flores Galicia.-

Mucho es causa de que se descuide y hasta se destruya la verdad: Ignorancia, orgullo, ambición, etc. Me apena que para cosas buenas y santas se ponga la mentira como verdad y hasta se diga: Está en la Biblia.

Urge estudiar y que nos equilibremos. Para eso, hoy entrego muchos conocimientos. La ciencia en casi todo el mundo, en los años 600 antes de Cristo lo dice. Se pone a Cristo como creador de la verdad y por eso tuvo a mentirosos de enemigos. La verdad, en mucho, ya existía. Dijo, y no todo está en la Biblia, que viviéramos conforme a la verdad y quitáramos tanto error: “La verdad los hará libres”. Es el hombre quien debe utilizar su inteligencia: “Dominen la tierra, sométanla”.

Pitágoras recogió muchos conocimientos en viajes que para ello realizó por Egipto, Babilonia, Persia, Jerusalén, por ciudades consideradas adelantadas por su cultura adquirida. Fue un gran hombre: “Por sus obras los conoceréis”, dijo Cristo. Recogió y actualizó el conocimiento de las ciencias.

Tengamos en cuenta sus verdades, 600 años antes de Cristo y lo que leemos en la Biblia dicho por El. No estoy contra nadie, sino de parte de la verdad. Cuánto desequilibra a la sociedad la mentira y la ignorancia.

Pitágoras: “Honra a los dioses inmortales, según establece la ley”. Cristianos: “Adorarás a Dios sobre todas las cosas”. Pitágoras: “Respeta la palabra dada. Honra luego a los héroes glorificados y consagra por fin a los genios terrestres, rindiéndoles también debido culto. Venera el juramento”. Cristianos: “Cumple lo prometido, venera e imita a los santos, cumple los juramentos”. Pitágoras: “Venera a los iniciados en la Tierra; hazlo llevando a cabo lo que las reglas de la Ley piden”. Los seguidores de Cristo: No violen las leyes de la tierra ni de Dios, por injustas que sean y si no lo son, con mayor razón. Pitágoras: “Honra también a tu padre, a tu madre y a tus parientes próximos”. El cuarto mandamiento de la ley de Dios, en la Iglesia: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.

Atendiendo a la verdad, ni Pitágoras ni Cristo están inventando verdades, sino exponiéndolas.

Pitágoras: “Escoge por amigo al más destacado en virtud, atiende sus dulces advertencias y aprende de sus ejemplos. Discúlpales sus faltas mientras puedas, evitando todo juicio severo; ya que lo posible está cerca de lo necesario. Sé razonable. Evita sentir odio hacia tu amigo, por una pequeña falta”. Quinientos años después, todo eso dijo Cristo a sus seguidores.

Pitágoras: “Acepta las cosas como son. Acostúmbrate a vencer tus debilidades”. Nuestras debilidades son muchas. Si queremos triunfar, no digamos “no puedo”, “mañana lo hago”, “no tengo tiempo”, “nadie quiere escucharme”, “a todos les caigo gordo”, etc. Dice Pitágoras: “Sé sobrio en el comer. Evita, entonces, la gula en todo, después la pereza, la lujuria y la ira”. Todo eso pidió Cristo. Pitágoras: “Nunca cometas actos deshonestos de los que puedas luego avergonzarte, ni tú solo ni con otros, ni en privado ni en público”. Lo mismo nos dicen los “Diez mandamientos de la ley de Dios”.

Pitágoras: “Ante todo, respétate a ti mismo”. Es principio de toda acción humana. Pitágoras: “Observa la justicia en acciones y en palabras”. Nadie debe actuar alocadamente. Pitágoras: “Piensa que el destino ordena a todos morir y que los honores fáciles y bienes de fortuna son inciertos; que las pruebas de la vida vienen por voluntad divina”. Eso, todos lo sabemos, pero muchos no lo aceptan; vienen y se van con la misma facilidad.

Recordemos: “Planea tu vida como si nunca vayas a morir y vive cada día como si fuera el último de tu existencia”. Pitágoras: “Sea adversa o favorable, alégrate siempre de tu suerte, mas trata con noble tesón de mejorarla. Acepta orar al adquirir riqueza y al perderla. Recuerda que las bondades de la fortuna son inciertas”. Debemos ser humildes cuando llega y cuando se va, pues nada es seguro en este mundo.

Pitágoras: “Piensa que el destino es más benévolo para los buenos que comprenden y a sus designios se ajustan. Soporta con paciencia lo que te toca en suerte, sea lo que sea, y nunca te quejes o indignes”. Al que obra bien, le va bien. Hay que trabajar para que todo sea mejor. Pitágoras: “Mucho se habla de toda índole de temas. No los tomes con admiración, ni los rechaces. Mas si advirtieras que el error triunfa, ármate de paciencia y de dulzura”. Cuidado con la egolatría, mucho desvía.

Pitágoras: “Observa estas razones en toda circunstancia: Que nadie te induzca con palabras o actos a decir o hacer lo que no corresponda”. Por eso, debemos utilizar la razón, ser firmes en nuestras decisiones. Nadie nos puede obligar a decisiones que sabemos son ignorancia. Pitágoras: “De insensatos es hablar y obrar sin premeditación, ya que es efecto de hombres débiles hablar y actuar irreflexivamente. Reflexiona antes de la acción, para no producir nada censurable”. No olvides: “Piensa antes de actuar y nunca actúes para pensar”.

Te entrego siquiera esos pocos términos científicos de Pitágoras, comparando todo con lo que dicen los católicos. Hay mucho más, pero lo importante es tomar el recto camino que debe seguir toda persona equilibrada. Hay mucha verdad. Urge quitar el “si no quiero”, “yo soy de otra religión”. La verdad es esa. Tú sabrás.