Jubilaciones a medias


Ramón González Pérez.-

Desde hace algunos años se estableció en Colima un práctico sistema para otorgar la jubilación a trabajadores que, al cumplir el tiempo establecido por las instancias correspondientes, aceptan acogerse al beneficio de una jubilación bien merecida; máxime tratándose de empleados federales o estatales, mejor estos últimos que al retirarse se hacen acreedores de una jugosa jubilación.

Pero resulta que desde hace tiempo se ha creado un novedoso sistema de jubilación o recontratación de los trabajadores, con lo que su percepción se incrementa considerablemente.

Esto obedece a disposiciones, tanto en las dependencias federales como en las que dependen del Ejecutivo estatal, en donde recontratan a los trabajadores jubilados ubicándolos en los mismos puestos que desempeñaban, pero con un salario superior en percepción a lo que se les paga como jubilados.

Este fenómeno que pretendo llamar “jubilaciones a medias”, por estar los trabajadores desempeñando el mismo empleo del que se jubilaron, violando flagrantemente lo que señala la Ley Federal del Trabajo al respecto.

Es en el rubro de educación en donde proliferan casos de profesores que luego de dizque prestar sus servicios por más de 30 años hacen el trámite ante el Issste, a fin de que se les otorgue su jubilación, y como están en donde pueden ubicar sus plazas en el 100 por ciento y asignarse una doble, a fin de que la percepción por concepto de jubilación se incremente y logren que el instituto les otorgue el máximo de salario por jubilarse, con esta actitud frenan el crecimiento del personal joven que está a la espera de que dejen espacios para ocuparlos ellos, pero es imposible, pues con la jubilación a medias jamás se retirarán estos respetables ancianos que siguen lucrando con el presupuesto educativo, pues al ser personas mayores a los 70 años, nada positivo pueden aportar en el proceso educativo.

En vano se estructuran reformas que pretenden elevar la calidad de la educación, si quienes supuestamente tienen a su responsabilidad la capacitación y orientación de los docentes, son sexagenarios, septuagenarios y octogenarios que nada aportan al proceso educativo.

Pero si esto se da en el ámbito educativo, en otros del sistema estatal también se cuecen habas y hay casos de personas que ya dieron lo mejor de su profesión; sin embargo, hacen como que se jubilan y en realidad lo hacen para enseguida ser recontratados por honorarios y continuar en el mismo cargo que supuestamente habían dejado.

Es cuanto.