Jóvenes criminales


César Villalba.-

Van y vienen, piensan que la vida es sólo para disfrutar, para hacer alarde de “machitos”, sin trabajar, para pavonearse, para tener novias a las que dominan o hasta vejan, viendo a quién le hacen daño; solamente o la mayor parte de su tiempo en el “cotorreo”, de vez en vez dan señales de sus desviaciones y perversidades soterradas pero que, al fin y al cabo, son chavos “buena onda”, como tontamente les llaman sus noviecitas despistadas o sus suegras complacientes, son disculpados con la fracesita, “así son los jóvenes”.

Aunque la hagan una y otra vez, riéndose de quién sabe qué con su sonrisitas estúpidas en la telaraña de las páginas que abren, tipos huecos y sin otros valores que el ruidajo de la música banda que los enloquece con sus narcotemas o la violencia a la que incita, igual que las “miches” y en un descuido hasta “michas”, su personalidad psicótica los delata cuando hacen pública, ahora por el “feis” u otras a aplicaciones modernas, la truculencia de sus vidas infames y vacías.

Así como con sus cachuchitas y lentes negros, muy dizque “fashion”. Eso sí, sin bajarse del auto de papi o mami. Las frases cortas, ignaras y amenazantes que postean en sus muros de Facebook, las fotos truculentas y horrorosas, con amigos, con sus camisetas de logos oscuros, con sus perros de pelea, lo que cuentan en torno a las “gracias” que hicieron (incluso con animales, como el bestial sujeto de Tecomán que mató a un Tlacuache a palazos) nos van dando la pauta para conocer lo que son, de lo que van a llegar a ser, esto aunque se retraten en el seno familiar y el padre o la abuela los cobijen y muestren orgullosos como producto acabado de la familia, lo malo es que logran abrirse puertas que jamás debieron habérseles abierto.

Lo anterior es algo que comienza a ser frecuente en Colima, con casos condenables y atroces que nos señalan una evidente descomposición social que deberíamos frenar cuanto antes y que sólo se veían en sociedades con segmentos desintegrados, aunque con aparente solvencia económica, pero no moral, como en Monterrey y el emblemático caso del Monstruo de Cumbres, Diego Santoy Riverol, condenado a 138 años de prisión. Otro noviecito “fashion” tolerado que masacró hace varios años a toda una familia por diferencias con los suegros y la misma novia. O el de Coquimatlán, que recientemente asesinó a su ex pareja.

¿Y la educación en el seno del hogar? No existe, o lo que quedó no nos alcanza para evitar estos sucesos que deberíamos desterrar para siempre. Y es que si los maestros ponen su parte, parece que los padres de familia o las familias en su conjunto han terminado por soslayar aquellos valores que hicieron posible el desarrollo de nuestras sociedades en convivencia armónica, cuando se creía y tenían fe en.

Cuánta razón tenía (y la sigue teniendo) el gran pensador alemán Muller Armack, en su profético ensayo “El Siglo sin Dios”, cuando afirma que el presente sería un siglo totalmente creyente o completamente apartado de la fe. Ni qué decir.

Que la venta de animales a todo lo que da por el centro de Colima y la Semarnat pensando en quién sabe qué. Si siguen así, no dudamos que podrían darse hasta manifestaciones de ambientalistas y protectores de animales.

Que bienvenidas las candidaturas independientes, comentó el ombudsman local Roberto Chapula de la Mora, quien, aunque sin descartarse para lo que venga el año que entra, por ahora se encuentra inmerso en la atención a las injusticias en la dependencia que tan atinadamente dirige.

Aunque el líder de la CNC en Colima, Jorge Armando Gaytán Sánchez, ha venido organizando diversos eventos campiranos, como la elección de la Flor Más Bella del Campo, no deja de estar preocupado por los asuntos que atañen a su sector, entre ellos los trabajos de desazolve que viene realizando la Conagua en los márgenes del río Marabasco, los cuales debieran retomar y acelerar a fin de evitar daños en cientos de hectáreas de diversos cultivos, pero sobre todo de plátano, tanto en Colima como en Jalisco. Dice el joven dirigente que el exhorto lo hace de manera respetuosa para evitar las afectaciones que hubo el año antepasado, cuando iniciaron dichos trabajos.

Comentarios más que positivos son los que se han venido generando en torno al inaplazable puente vehicular que une a las colonias Torres Quintero, Tívoli y Bosques del Sur, y en cuya construcción hizo el Ayuntamiento de Colima hizo una erogación de 14 millones de pesos. Este será inaugurado hoy, precisamente por el alcalde Federico Rangel Lozano.