Impunidad del Congreso tamaulipeco

Salvador Villa Bibiano. | Foto: Especial

El periódico El Noticiero de la ciudad de Colima me publicó un trabajo en el cual decía que el Juicio Político en México es ineficaz para castigar a bribones de siete suelas que gastan el dinero de las arcas públicas sin ninguna pizca de honorabilidad, creyendo que quedarán impunes como tantos exfuncionarios que abusaron del poder y siguen gozando de cabal salud, y no caben de contentos de disfrutar las mieles de aquellos días que tuvieron el dinero de los impuestos en sus manos. Ejemplos hay miles: priistas, panistas y perredistas.

El juicio político, decía, es una fi gura decorativa, precisamente porque fue diseñado por el antiguo régimen priista como distractor de la opinión pública. La Cámara de Diputados del Congreso de la Unión retiró el fuero a Francisco Javier García Cabeza de Vaca, gobernador panista de Tamaulipas, para ser enjuiciado penalmente por defraudación fiscal a causa de 6.5 millones de pesos. En pocas palabras, el angelito tamaulipeco no pagó los impuestos a los que está obligado a pagar, como lo estamos todos los mexicanos, en los términos de la fracción IV del artículo 31 de la Constitución Federal.

Sin embargo, se les ve en la frente lo maiceados que están los diputados locales de Tamaulipas, pasaron por alto la determinación de la Cámara de Diputados del Congreso de Unión, de poner a Cabeza de Vaca a disposición de las autoridades competentes. Antes bien, prefirieron reconocerlo como el gobernador Constitucional y determinaron que no van a quitar el fuero o inmunidad procesal penal que le otorga la Constitución de ese estado.

Ahí es donde está el problema y surge la duda para los mexicanos: ¿Se debe aprehender porque ya no tiene fuero? ¿Pesa más la resolución del Congreso local ante la dictada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión? ¿Hasta ahí llegó el juicio político? ¿Qué falta por concluir?

Y para no dejar a medias el procedimiento del juicio político, debe reformarse la Constitucional Federal y las leyes correspondientes, para que todo aquel que se le acredite fehacientemente con pruebas irrefutables el juicio político, sin otras instancias que se interpongan, se ponga a disposición inmediata del Ministerio Público correspondiente, y sea juzgado conforme a derecho, en un procedimiento donde se cumplan las formalidades esenciales de procedimiento y el debido proceso, como lo establece el segundo párrafo del artículo 14 de la Constitución Federal, considerando, ciertamente, que todas y todos tenemos derecho a la defensa.

Los diputados locales prefirieron salvar momentáneamente a Cabeza de Vaca, de que la Secretaría de Hacienda lo encarcele por defraudación fiscal. Acostumbrados los políticos a que se les perdonen los impuestos previo acuerdo en lo obscurito, las cosas cambiaron radicalmente, con el presidente López Obrador.

Por otra parte, los panistas se sienten agraviados porque Hacienda les cobra impuestos, pues en la Cámara de Diputados, en una manta que ellos alzaban, decía: “ya basta de persecución política, alto al uso electoral de la justicia, y atribuyeron al desafuero un uso faccioso de la procuración de la justicia con fines electorales, así como perseguir y descalificar a los opositores”.

Lo más mentiroso que he escuchado. ¿A quién quieren engañar, los panistas? En lugar de estar grillando en el congreso, debería de decirle a Cabeza de Vaca que pague los impuestos que debe, por eso es el juicio político. Ahora bien, para que sean válidas las acusaciones de los panistas que actualmente tienen sangre priista, debieron de acreditar que el angelito tamaulipeco, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, va al corriente en el pago de sus impuestos y que, por lo tanto, no debe nada. Pero si Hacienda tiene un rezago en su contra de 6.5 millones de puros impuestos, lo más lógico es que se le exija el pago. Y si no lo hace puede ir a la cárcel.

Pero no quieran engañar a la ciudadanía que se trata de un asunto electoral, mucho menos una persecución política, o que se trata de corrupción, porque eso no lo acreditan, más bien son patadas de ahogado. Todos los que generamos impuestos tenemos la obligación de pagarlos. Unos más, otros menos, pero pagamos.

Pero los panistas enseñan el cobre. Si recuerdan, sus legisladores recibieron moches en el sexenio de Peña Nieto, por aprobar las reformas estructurales, con las que según ellos, iban a mover a México, tal como lo dice el mandatario federal, Andrés Manuel López Obrador, quien tiene las pruebas en sus manos, y lo ha externado muchas veces en la mañanera. Es todo por hoy