Imperativo para Manzanillo transformación industrial 4.0

Somos proveedores energéticos de Jalisco principalmente y de los estados de occidente. | Foto: Especial

Para entender por qué el estado, en particular Manzanillo, está atrasado en cuanto al desarrollo industrial y muy lejos de la 4.0, voy a explicar en términos muy simples la clasificación histórica, de la evolución industrial a nivel global.

Desde la primer transformación 1.0 que fue con el vapor como fuente de energía para pasar de la producción manual a mecánica, la segunda transformación 2.0 con la electricidad e introducción de la línea de ensamble, la tercera 3.0 con la electrónica e introducción de la automatización de la producción y la 4.0 con la digitalización y el concepto “Cyberphysical System”, que básicamente es la robótica, es decir la producción automatizada en su máxima expresión y donde primero se diseña y digitaliza la producción para después pasar a la producción física.

Obviamente Colima tiene un muy incipiente desarrollo industrial, a diferencia de nuestro poderoso vecino Jalisco, con un sector industrial muy desarrollado, el cual tiene hasta el denominado “Sylicon Jalisco”, filial del famoso Sylicon Valley de San Francisco, California, la Meca de la innovación en la digitalización mundial, financiamiento e innovadora tecnología 4.0 para producción industrial.

En términos generales somos proveedores energéticos de Jalisco principalmente y estados de occidente y de servicios logísticos de comercio exterior con el puerto y empresa de transporte y carga ferroviaria, conformamos una economía complementaria, con muy poco aprovechamiento para un desarrollo industrial interno por esta condición subsidiaria, con la excepción de algunas empresas como Marindustrias en Mazanillo, que producen más de millón y medio de latas por día de “Tuny” con buen nivel de automatización y ejemplo de aprovechamiento de recursos naturales y facilidades energéticas de Colima, pero es la excepción de la regla, pues prácticamente es la única en Manzanillo, que ejemplifica que es factible hacerlo y que podríamos tener no una sino 100 empresas de este calibre y calidad o más, pero para eso se requeriría una transformación total en las políticas públicas que han inhibido el enorme potencial de Colima, por corrupción e incompetencia de administraciones apáticas y mediocres.