Ideologías supeditadas a ambiciones personales


Víctor Manuel Martínez

Las ideologías, por estos tiempos, parece que están supeditadas a las ambiciones políticas personales, sólo así se puede explicar la candidatura de Esmeralda Cárdenas, hasta hace unos días una acendrada panista, y quien, al no ser ungida por su instituto político como candidata a la alcaldía de Colima, capital de nuestro estado, puesto que ha anhelado desde hace años, decidió cambiar de camiseta por una verde ecologista.

Sabemos que en nuestra entidad, desde hace ya algún tiempo, más precisamente desde que lo tomó en sus manos el Prof. Mariano Trillo Quiroz, se ha mostrado muy cercano al PRI, al igual que ha sido su postura en el ámbito nacional, por parte de sus dirigentes, miembros de la familia González Torres.

El panismo y el priísmo se supone que son como el agua y el aceite, o como el perro y el gato, partidos con una visión de gobierno y de la política diametralmente opuesta; sin embargo, con el fin de conseguir una candidatura, sacrifican los principios que han defendido toda una vida de la noche a la mañana; esto no me parece nada bien, pues quienes caen en esta actitud solamente están mostrando cómo serán cuando llegue el momento en que puedan acceder a una posición de poder, dentro de cualquier nivel de gobierno; que no tendrán bandera, lealtad ni congruencia y pondrán sus ambiciones y necesidades por encima de las de los demás.

Se ha dado el caso en el pasado de elementos del quehacer político local que acumulan candidaturas y militancias entre tres y hasta cuatro partidos, porque igual se les hace defender unos ideales que otros, eso hace ver que ellos se anteponen al propio partido que dicen defender.

En el caso de Leoncio Morán Sánchez, se puede ver que buscó un partido acorde a la ideología política que ha manejado toda su vida pública, hasta hace poco albiazul, y por ello se fue a Movimiento Ciudadano, movimiento que aparte ya se ha estado observando en los panistas de otras entidades de nuestro país, como ha estado pasado en el vecino estado de Jalisco, donde, ante la caída de los bonos del blanquiazul, muchos panistas han emigrado al MC.

Aunque hay que decir que primeramente el popular “Locho” había lanzado una candidatura independiente y posteriormente recibió la invitación de Movimiento Ciudadano para ser su candidato a la gubernatura colimense. No se entiende cómo alguien hoy puede ser de izquierda, mañana de centro y pasado de derecha, y ponerse estas etiquetas muy quitado de la pena, sin dar mayores explicaciones que las de tener aspiraciones o ambiciones políticas que en su partido no le quisieron cumplir, cual si esto fuera un capricho infantil.

Pienso que debe haber más congruencia en la política, para que podamos saber claramente que representa cada candidato que aparezca en las boletas, porque, luego, cuando ya gobiernan, ¡se lleva uno cada sorpresa!