Homilía: No tengan miedo


Antonio Flores Galicia.-

Todos y diariamente, tenemos en nosotros y ante nosotros, bueno y malo. Hay personas buenas que tienen la preocupación de ayudar a los más que puedan y tenemos cerca de nosotros a quienes les preocupa lo suyo, sus gustos y hasta sus vicios. Tú, tienes muchas cualidades, puedes hacer mucho y avanzar. Examina todo lo bueno que hay en ti. A lo mejor, eres de familia que estaba bien económicamente, pero tus padres vivían preocupados por el éxito en sus negocios y descuidaron tu formación; las cualidades y valores están en ti. No tengas miedo a la vida, cambia y avanza. Puedes mejorar.

Cuántas veces, en la vida, toca la mala suerte de solamente recibir burlas y desprecios de los demás. Si llegas a tener una profesión y compromisos, por causas del destino te encomiendan cargos a los que llegas en cero; pero, si eres valiente, logras superar el mal y hacer el bien. En esos casos, se corre el peligro de la desesperación, hasta llegan muchos a convencerse de que para nada sirven.

Van cuatro ocasiones en las que jóvenes de unos veinte años me han buscado para contarme que se quieren quitar la vida. También, muchas veces, estas personas ya no confiaban en nadie, ni en nada. Lo que me anima, es ver que todos podemos ir hacia adelante y llegar a ser personas importantes en la sociedad. De estos casos que he tratado, porque alguien me recomendó a ellos, uno me regaló la pistola con la que se iba a suicidar, otro la daga que hizo conforme a las reglas del satanismo para entregar su vida al Diablo, a otro lo tuve tres semanas escondido porque lo quería matar su padre, a otro lo

animé con chistes y bromas, después se casó y fue padre de familia.  Siquiera eso. Lo que me importa es que existen oponentes muy fuertes para la felicidad de muchos, pero se puede salir adelante. Pidiendo exorcismos, han sido muchos, he actuado conforme a normas científicas, nada de satanismos, y se han curado.  Acepta lo siguiente.

Muchas veces, medio creemos, pero no estamos muy convencidos, dudamos y puede no venir la ayuda. Pedro, en el peligro de ahogarse, le gritó a Jesús: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. No confiaban mucho. Cuántas personas creen y piden ayuda, pero quieren que todo venga ya, sin actuar ellos. Urge la seguridad, para que venga la palabra: “Ven”. Urge manifestar convencimiento y ser decididos. Por eso, muchas veces Jesús nos dice: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudas?”  Sé firme, no dudes, como dicen los chavos: “Aviéntate”. Quedarás convencido de que todo lo puedes tener, si  eres fuerte en tu fe. Todo lo puedes y acudes a Cristo: “Pide y recibirás”. Si tienes fe, espera y todo te lo dará, pronto, Cristo.

Como las olas zarandeaban la barca de los Apóstoles, así sucede en el mar en que vivimos. Y hay a los que son fuertes. Si son fuertes, tienen experiencias grandes y hermosas, por la acción de Dios en nosotros. Te invito a que tengas fe, a que no te desanimes. Ante los enemigos envidiosos que nos rodean, sé fuerte. Pronto te darás cuenta de que Cristo actúa. Nada ganas con lloriqueos y comentarios, con desilusionarte. Sé fuerte. Ve a Cristo y verás que después de todo, viene la calma. Cristo te dice: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?