Homilía: La sociedad en que vivió Cristo


 

Antonio Flores Galicia

Es tiempo de Navidad. Aprovecho la oportunidad de las fiestas que celebramos para ayudar con algunos datos referentes a Cristo. Lo de gritos, piñatas y cantos, muchos te lo dan. Pretendo ayudar un poco con exponer la realidad del tiempo de Cristo, para que mejore tu vida, hagas lo que Cristo dijo a la humanidad y entiendas mejor la Biblia. Nos hemos desviado y estamos como los judíos en tiempo de Cristo. Poco a poco se va desviando la verdad, porque la actuación se personaliza y se olvida la verdad.

En el Siglo II a. C. aparecieron nuevas creencias que hablaban de ángeles, demonios y visiones apocalípticas que se leen en el Libro de Daniel. Los judíos piadosos se incorporaron a estas creencias, dejaron la religión como asunto secundario, se formó la secta Farisea (“sagrados”); luego aparecieron los Esenios, muy estrictos en su religión. Se cuestionó la autoridad sacerdotal aristotélica, pero hicieron del Templo de Jerusalén el único lugar permitido para el culto.

Hubo corrupción de sacerdotes judíos, que se convirtieron en interlocutores con los sirios. El Sumo Sacerdote, por tradición, era de una misma familia. Así, Jasón, Menelao y Alcimo eran de familias ricas y de la aristocracia judía, decían respetar las leyes judías, pero se beneficiaban en contacto con los sirios y los egipcios en turno. La mayoría correspondía al grupo de los Saduceos. Jasón obtuvo su puesto mediante sobornos; Menelao lo destituyó por la fuerza, lo que aumentó el precio del soberano ante los sirios; éste mismo ordenó demoler el muro del Templo y cuando empezaron las obras se le paralizó la boca, murió con grandes sufrimientos, lo que tomaron los judíos como gran castigo de Dios. Lo leemos en Macabeos 1,54-57.

Otro grupo era el de los “piadosos” que se oponían a la colaboración del Templo, se separaron y formaron el grupo que se les llamó Fariseos, entre los que había otros grupos en pequeñas aldeas y el desierto, eran los Esenios. Es bueno tener en cuenta a Enoc, en 48, 1-10; 5, 1-5; 69, 26; 103,4. Entonces apareció la idea del “más allá”, reparador de las injusticias terrenales. Era una idea de origen persa que comenzó a aparecer en los textos religiosos judíos. Fueron ideas que inspiraron a los esenios y después a los cristianos. Para que se den cuenta un poco de la situación cuando vino Cristo

En el año 165 a. C., Judas, hijo de Matatías, decidió recuperar Jerusalén y triunfó ante sirios, fabricó copas nuevas para el ritual, por lo que quedó la fiesta del Jánuca al dedicar el Templo. A él le sucedió Jonatán, quien se refugió en el Mar Muerto, ofició en el Templo por primera vez y fue reconocido por los sirios como gobernador de facto. Se reunieron los máximos cargos jerárquicos, sacerdote y gobernador; pero los sirios, partidarios de Demetrio, asesinaron a Balus y a Jonatán; lo sucedió su hermano Simón Macabeo y a él lo sucedió su yerno el año 135 a. C, con lo que se inició la Dinastía Asmonea. Esta dinastía duró unos 60 años, con dominio griego, sirio y romano.

Hubo furias, renovaciones, nacionalismo judío; se perdieron numerosos archivos; fue grande la opresión romana; había un mosaico de saduceos, fariseos, esenios y zelotes. Cada secta tenía su propia visión del Mesías. Cuando apareció el cristianismo, en el segundo siglo después de Cristo, no fue fractura del judaísmo, sino variante teológico, con modificaciones en esa sociedad. Jesús y Juan eran del grupo de los esenios. A partir de la muerte de Herodes, Judea quedó reducida a la categoría de provincia; Galilea pasó a formar parte de la provincia de Siria. Herodes murió el año 3 y la historia pone el nacimiento de Cristo el año 6 de nuestra era. Hay realidades que aclaran fechas.

Cómo era la sociedad en que vivió Cristo, antes y después. Qué nos dicen los actuales investigadores. Una ayuda para que comprendas mejor la Biblia; porque cuando se escribió, no se tenía preocupación por la historia, sino lo que era, dijo e hizo Cristo.

La Sagrada Escritura nos habla de Dios y el mundo en el Siglo IX a. C. Aunque hay relatos desde la creación, con fecha fijada en el año 3,761, se encuentran tradiciones populares que fueron traducidas del hebreo al griego alrededor del Siglo III a. C. Todo fue compilado en un volumen que recibió el nombre de Biblia. Los cristianos los llamaron Antiguo Testamento, nombre incorrecto históricamente; por su contenido, tal vez deberíamos hablar de Biblia Judía y Biblia Cristiana, pero algunos lectores saben cómo estaban el mundo y la ciencia en esos tiempos. La comunicación no era como la actual.

¿Qué nos dicen los documentos cien años antes y cien después, de Cristo? Para los judíos, lo importante era la religión, el reino del espíritu y la relación con el Dios de su doctrina, desde Moisés, pero en algunos aspectos degenerada convenencieramente. En el Siglo IV a.C., Alejandro Magno se lanzó a la conquista del mundo, la cultura griega crecía “del aquí y ahora”. Entonces, los judíos tenían un sistema de gobierno con un gran sentimiento de lo colectivo y con descuido de lo individual. Pretendían homogeneizar al Oriente con un mismo modo de pensar en la filosofía y en la política, sin preocuparse por lo religioso; porque lo consideraban inferior a la filosofía. Esta cultura helénica de los griegos, se llevó también al norte de Africa. Antioquía y Alejandría compartían en riqueza y poder: Fuertes en lo terreno y los judíos desviados en lo espiritual.

Alrededor del 250 a.C., Filadelfo, movido por la curiosidad de los devotos judíos ante un dios invisible, pidió la traducción de los libros sagrados judíos y durante 70 días enviaron a 72 ancianos a Jerusalén y tradujeron al griego el Antiguo Testamento, es la “Septuaginta”, texto que utilizó San Jerónimo para traducirlo al latín, es la “Vulgata”.

En el Siglo III a. C. el hebreo era un idioma de poco uso, casi lengua muerta, se empleaba sólo para la liturgia y fue remplazado por el arameo, por eso los judíos alejandrinos se asimilaron a la cultura helénica e incluso escribían en griego. De allí que en Egipto jugó un papel importante en el desarrollo del judaísmo primitivo. En el año 176 a.C. Antíoco IV mató en Jerusalén a 80 mil personas, prohibió la circuncisión e hizo sacrificar cerdos sobre el altar consagrado a Yahvé (así llamaban a Dios), con tan gran saña, que fue un gran milagro que no se hubieran terminado las tradiciones ni perdido todo los ejemplares del Antiguo Testamento y que nos hayan llegado algunos escritos.

Este Antíoco IV inventó la costumbre de adorar una cabeza de asno de oro puro y saqueó el dinero del Templo de Jerusalén. Murió el año 164 a.C. en un arrebato de locura, vencido por los macabeos. Los judíos lo llamaban epimeno, para dar a entender que en vez de “ilustre”, era “loco”. Luego, aparecieron grupos convenencieros: Saduceos, fariseos y esenios. Los persas, introdujeron ideas del “más allá”, reparador de las injusticias terrenales. Esto originó que aparecieran esas ideas en los textos religiosos judíos, cosa que inspiró a los esenios y después a los cristianos. Apareció la idea del Reino de Dios, al que se llega por la resurrección. Hablo de los asuntos históricos, más allá está la actuación divina. Mucho te predican y descuidan la historia.

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