Hijos sobreprotegidos retrasan más su aprendizaje: Investigadora


Un niño que es sobreprotegido puede realizar tareas, pero siempre va a necesitar que alguien le ayude o le solucione el problema, en cambio, un pequeño que crece en las calles, como no tienen un apego seguro, cuenta con más habilidades para resolver problemas y no dependen de alguien más para solucionarlos.

Lo anterior lo dio a conocer la profesora e investigadora de la Universidad de Colima, Norma Angélica Moy López, quien dijo que existen tres tipos de padres: los sobreprotectores, los descuidados y los neutros, o como dirían los expertos, tres estilos de crianza: autoritarios, democráticos y permisivos. También se considera que los varones sienten mayor apego hacia la madre, mientras que las hijas hacia el padre o viceversa.

La gente suele decir que a ser padres se aprende con la práctica o el tiempo. Sin embargo, existen bases científicas en el área de las neurociencias que tienen otra explicación. Se trata de dos sustancias químicas denominadas oxitocina (OT) y vasopresina (AVP), que se producen en una zona del cerebro llamada hipotálamo.

La primera es secretadas en mayor cantidad por las mujeres, mientras que en los hombres parece ser que es la vasopresina la que se eleva cuando se forma el vínculo padre-hijo.

 “John Bowlby, pionero en la investigación entre los vínculos afectivos, se dio cuenta que los niños que habían quedado huérfanos u hospitalizados durante la segunda guerra mundial, formaron vínculos mucho más fuertes con sus padres adoptivos o cuidadores que con los biológicos; a este tipo de relación la llamó apego”, dijo la investigadora.

Dicha teoría considera que este vínculo proporciona seguridad emocional en los niños para que a lo largo de su vida puedan desarrollarse y formarse de acuerdo con su entorno; de lo contrario, podrían tener problemas en su etapa adulta.