Hasta $150 mil cuesta un trasplante de riñón

Trasplante de riñón | Foto: EspecialTrasplante de riñón | Foto: Especial

Carlos Rafael Martínez Valdez

El realizar un trasplante de riñón le cuesta entre 120 y 150 mil pesos a la Secretaria de Salud, sin embargo, la persona trasplantada no cubre al 100% esa cantidad, pues se le realiza un estudio socioeconómico para saber dentro de sus posibilidades lo que puede aportar, hay casos que se han trasplantado dando sólo dos mil pesos, así lo dijo Pablo Hernández Orozco, secretario técnico del Consejo Estatal de Trasplantes (Coetra).

Agregó que se tienen convenios con instituciones que se dedican apoyar a las personas trasplantadas, como la fundación nacional ALE, que consiguen recurso, 30 mil pesos en efectivo o especie, para cada persona trasplantada, por lo que la Secretaria de Salud y el Gobierno del Estado aportan peso por peso, mientras que el hospital brinda sus instalaciones, equipos y médicos.

Explicó que la insuficiencia renal es considerada una enfermedad catastrófica para quien la padece y sus familiares, debido a que las personas que se realizan diálisis o hemodiálisis tienen un promedio de vida entre cinco y siete años, que para alcanzar ese promedio de años es necesario realizar al menos dos hemodiálisis por semana; sin embargo, realizar cada sesión en una clínica privada cuesta mil 500 pesos, aproximadamente, por lo que muchas personas no ganan lo suficiente para cubrir dicho costo, además de cubrir las necesidades del hogar; muchas de las personas que padecen esta enfermedad y que tienen ahorros o propiedades, se quedan sin nada en poco tiempo.

Señaló que la calidad de vida de quienes padecen problemas renales es muy mala, debido a que el tratamiento sustitutivo ayuda a sobrevivir, pero no a recuperar energía, asimismo, se les prohíbe un gran número de alimentos y sus dietas se basa principalmente en verduras.

El consumo de agua se vuelve complicado, ya que no tienen forma de eliminar el líquido, por lo que tienen que tomar sólo mililitros al día, de no ser así pudieran tener problemas cardiacos, agua en los pulmones, pérdida de movilidad y daño en más órganos.

Finalizó diciendo que en México, debido a la genética, somos propensos a tres enfermedades enemigas del riñón, que son: Obesidad, ya sea en adultos o infantil; a su vez, esta desencadena un riesgo mayor de desarrollar diabetes e hipertensión, siendo estos pacientes los que, si no se cuidan, en algún momento dañarán sus riñones.