Hace 54 años Armería y Cuyutlán se separaron de Manzanillo


Se creó el municipio 10 del estado y Manzanillo perdió 330 kilómetros cuadrados de extensión

 

El 26 de mayo de 1967, se erigió un nuevo municipio en el estado de Colima, el décimo, correspondiente al de Armería; pese a ello, el municipio de Manzanillo, del que esa demarcación geográfica formaba parte hasta antes de esta fecha, siguió siendo el más extenso de la entidad.

Junto a la población de Armería, también dejaron de pertenecernos otras poblaciones de diferentes tamaños e importantes, pero sobresaliendo notoriamente el antiguo balneario de Cuyutlán, importante por su explotación salinera, que data desde los tiempos de La Colonia Española y que, aún más hacia atrás en el tiempo, se menciona que el propio tlatoani que controlaba este territorio, como el nebuloso personaje conocido como el Rey Coliman, pagaba impuestos en sal a los emperadores mexicas.

Los lazos de hermandad por tanto tiempo en el que compartimos el formar parte de un mismo municipio fueron tan fuertes, que todavía hay una afinidad y simpatía muy marcada entre sus habitantes, y los lazos históricos son imborrables, a pesar que desde hace cincuenta y tres años que hoy se cumplen, Manzanillo y Armería tomamos caminos propios y relacionados. La historia nos marca que allá por el año de 1781, el señor Brizuela le vendió a la familia Romero de Terreros, una de las más acaudaladas de la Nueva España, las salinas de Cuyutlán.

Por esos tiempos, el puerto de Manzanillo aún no se había fundado, y faltaba cuarenta años para que México consumara su independencia. Diez años después, el Ayuntamiento de Colima pretendió despojar a los Romero de Terreros de estos terrenos mencionados, interviniéndolos con violencia, quitando a los trabajadores  las llaves de los jacalones donde se guardaba la sal, bajo el argumento que los peones que trabajaban ahí provenían de otros estados del país. El litigio fue muy intenso, ganando el pleito al final la poderosa familia, por lo que se les tuvo que regresar todo.

El 15 de octubre de 1812 se presentó de improviso un muy fuerte ciclón, que traía tanta potencia que arrancaba de cuajo los árboles y destruía las plantaciones en toda la región de la costa entre Manzanillo, Cuyutlán, Armería, Tecomán e incluso hasta la costa vecina del territorio de Michoacán, tanto que el mar se salió e inundó los pozos y salitreras en El Real, Alima y Pascuales. En Tecomán se recuerda que el agua llegó hasta el templo de la Candelaria.

Los ingenieros Ignacia Matute y Juan Bautista, elaboraron por encargo del Gobernador del Estado, Urbano Gómez, un muy ambicioso proyecto en 1861, que pretendía canalizar el río Armería con la laguna de Cuyutlán, y a su vez esta con la bahía de Manzanillo; pero los costes eran tan altos, que se le guardó en las gavetas de un escritorio por impráctico.

El 19 de mayo, la población de Armería alcanzó el número de 89 habitantes, según el primer censo estatal que se elaboró, mismo que también arrojó que la población de Cuyutlán era mil 700, con lo que se situó como la población más numerosa de la región de la costa colimense.

Seguían los grandes proyectos para la región, y el 15 de agosto de 1871, la compañía Schatt and Company presentó el servicio de navegación a vapor entre Manzanillo y Cuyutlancillo, con viajes en ambos sentidos, que permitiría conectar de manera más fácil a Manzanillo con la capital del estado, pues por aquellos años, los habitantes de la ciudad de Colima viajaban únicamente hasta Cuyutlán en plan de recreo en el mar, ya que de ahí en adelante, el camino hasta el puerto de Manzanillo era prácticamente inexistente, debido al mal estado. Este barco, el Vapor Colima, cubría esta distancia a través de la laguna de Cuyutlán, cuerpo de agua de poco calado, por lo que se trataba de una embarcación de fondo plano, con un motor con paletas.

El 17 de agosto de 1872, partió de la capital estatal con rumbo a Manzanillo una comisión encargada de buscar la ruta más apropiada para el trazo de la vía férrea angosta, visitando entre, otros puntos, Coquimatlán, Jala, Armería, Cuyutlán, Canoa Verde, Campos y Manzanillo; al mismo tiempo, en 1875 se estableció la comunicación lacustre a vapor por medio del ya señalado Vapor Colima, que navegaba a 7.5 millas por hora.

El 17 de septiembre de 1882, la vía angosta del tren llegó al kilómetro 48 desde Manzanillo, alcanzando a la población de Armería, suspendiéndose en este punto los trabajos; sin embargo, pese a estar inconcluso el tendido, se autorizó que el tren de vía angosta hiciera el recorrido trasladando personas y carga entre el puerto y Armería. (Continuará)