Gral. Pedro Galván, benefactor de Manzanillo


Le dio a nuestra ciudad su primera plaza pública

Hace 141 años que llegó a hacerse cargo de la aún joven aduana del puerto de Manzanillo el Gral. Pedro A. Galván, dejando en su estancia en nuestra patria choca y en el estado de Colima en general una honda y significativa huella, y por eso hoy lo recuerdo con algunos datos de su biografía, principalmente ahondando en lo que tiene que ver con nuestro puerto y el estado de Colima, al cual gobernó, y que adoptó como propio.

Esto último lo digo, porque el General no nació en nuestra entidad, sino que lo hizo en Irapuato, Guanajuato, en la zona minera de El Bajío, en el año de 1833, tan solo doce años después de la consumación de la independencia nacional, siendo esta una de las áreas más activas del movimiento insurgente, que buscaba nuestra libertad del dominio español. Por esos tiempos, el Presidente de la República era Valentín Gómez Farías, quien estaba en su segundo mandato, el cual impulsó la Reforma Liberal, y en este marco, el 23 de octubre de ese mismo año instauró en México la Libertad de Enseñanza.

Su carrera militar la inició en 1854, bajo el mando del General Pedro Ogazón Rubio. En 1858, cuando Galván tenía veinticinco años de edad, estalló en nuestro país la Guerra de Reforma, en que se enfrentan por el poder del país los bandos Liberal y Conservador, simpatizando Galván con el primero. Por un tiempo, los liberales y conservadores tuvieron gobiernos paralelos, con la sede del gobierno conservador en la Ciudad de México y los liberales en Veracruz. Durante estas batallas en las que participó es que logró ascender hasta general de brigada.

Entre las batallas más memorables y decisivas en que participó de manera activa estuvo la Batalla de Guadalajara, la cual tuvo lugar el 14 de diciembre de 1858, en las inmediaciones de la Hacienda de Atequiza, cerca de la capital jalisciense.Con el transcurso de los años, la guerra se hizo más sangrienta y polarizó a la gente en la nación, participando en ella nuestro biografiado. La guerra terminó con la derrota definitiva de los conservadores en la Batalla de Calpulalpan, en el Estado de México, el 10 de enero de 1861, y con Benito Juárez instalando su administración en la Ciudad de México.

Pero tan solo un año después, en 1862, estalla un nuevo conflicto armado entre México y Francia. Entraron al país, avanzando a través del estado de Puebla, donde el 5 de mayo tuvieron una dolorosa derrota por las tropas mexicanas al mando del Gral. Ignacio Zaragoza; pero sin embargo, se rehicieron y tomaron la Ciudad de México el 10 de junio de 1863. Juárez tuvo que hacer una presidencia itinerante por diferentes territorios del país, mientras se instauraba en México el Segundo Imperio, comandado por el archiduque austriaco, Maximiliano de Habsburgo.

Entonces los enfrentamientos entre los mexicanos y franceses se extendieron por diversas partes del país, en muchos de los cuales participara Pedro Galván, y a partir de 1886 la balanza se empezó a inclinar del lado del bando nacional, destacando, entre otros, la actividad comandada por Porfirio Díaz. Finalmente, el 6 de marzo de 1867 fue tomada la ciudad de Querétaro, en donde se había refugiado Maximiliano, el cual fue tomado preso, siendo fusilado el 19 de junio. Durante la guerra de intervención, el Gral. Galván perdió una pierna, lo que no impidió que continuara con su vida militar, utilizando una prótesis de madera.

Tan solo cuatro años después, inicia in nuevo período de inestabilidad para el país, al estallar la Revolución de la Noria. Para entonces, Pedro A. Galván ya era de la gente más cercana al Gral. Porfirio Díaz. Esta nació buscando impedir que Benito Juárez contendiera electoralmente para reelegirse (lo cual no pudo conseguirse), ya que, según el líder del movimiento, Díaz Mori, violaba el espíritu y la letra de la Constitución de 1857. El 9 de febrero de 1872, abanderando el Plan de la Noria, llegó de incógnito en un navío al Puerto de Manzanillo acompañando al Gral. Díaz, y desde aquí se trasladó hasta Villa de Álvarez, para de ahí entrar al estado de Jalisco. Así que en este año lanzó el Plan de La Noria. Sin embargo, el 12 de junio de 1872 falleció el presidente Juárez, lo que hizo cesar los conflictos militares, pues todo el país quedó en duelo.

El siguiente presidente, Sebastián Lerdo de Tejada, les quitó cargos, reconocimientos y pensiones a todos los que participaron en el movimiento del Plan de la Noria, y esto incluyó por un tiempo a Galván. A partir de entonces, empieza a entrar al ámbito de la política, donde también destacaría. Es así que en el año de 1875 consigue ser electo diputado federal por Jalisco, haciendo un buen papel y posteriormente segundo senador. En los movimientos militares en los que participó, siempre la mayoría de teatros de sus acciones fueron en los estado de Jalisco y Colima, donde era muy conocido y tenía mucha popularidad, tanto así que el 13 de julio de 1877 es declarado ciudadano honorífico del estado de Colima, por decreto gubernamental realizado por Filomeno Bravo, quien dirigía por entonces los destinos de Colima. En este mismo año se convierte también en diputado federal por el estado de Colima.

El 17 de junio de 1879 se convierte en Gobernador de Colima, con carácter provisional, cargo en el que continúa hasta el 27 de septiembre de 1880; o sea, un año y tres meses. Durante su corto período de gobierno, se le reconoció su honradez y que hizo varias obras para elevar la calidad de vida de sus habitantes, y en especial se recuerdo que embelleció ostensible el Jardín Libertad de la ciudad de Colima, capital del estado. Esto en parte se debía a que le gustaban mucho las plazas públicas, y debido a lo itinerante de su vida militar, que le había llevado a conocer muchas ciudades y poblaciones de varios estados del país, sabía que estos eran los principales lugares de reunión y convivencia social. Solía salir a pasear por las calles de la capital de la entidad, saludando a todo mundo amablemente. En su honor, la calzada más emblemática de la capital de nuestro estado, lleva su nombre.

Terminado este importante encargo, ese mismo año de 1880, el primero de octubre, este gran personaje, que para entonces era ya una famosa celebridad de la región occidente del país, fue nombrado Administrador de la Aduana de Manzanillo, un puerto que, a pesar que parecía estar creciendo en lo que respecta a su vocación marítima-comercial, estaba muy atrasada en cuanto a servicios y calidad de vida. Esto ya lo había observado el General en anteriores visitas que había hecho a Manzanillo, por lo que uno de sus primeros objetivos que se planteó fue contribuir lo más que pudiera desde su importante encargo a mejorar las condiciones sociales de sus habitantes.

Una de las primeras cosas que se encontró y que le chocó grandemente, es que la ciudad no tuviera una plaza o parque en forma, o jardín, como se les llama en nuestro estado, ya que, como se sabe, casi todas las poblaciones del país y del mundo tienen una, que es el lugar de encuentro, recreo y relajación en medio del medio urbano; pero Manzanillo, que para entonces apenas tenía 55 años de vida como población, no tenía una plaza o jardín, Por aquellos tiempos, el Administrador de la Aduana era la persona más importante en Manzanillo.

Empático con los pobladores porteños, de su propio peculio empezó la construcción del primer jardín que tuvo Manzanillo, pagando los trabajos de principio al fin de un parquecito modesto, de una cuadra de extensión frente al edificio de las casas consistoriales actualmente la presidencia municipal, el cual tenía un bajo nivel, de manera que cuando las mareas eran altas cubrían todo el playón y alcanzaban a subir a la plancha del modesto jardincito. Aquel jardín no tenía nombre, pero la gente sin más, como era lógico, en agradecimiento a esta donación, le empezaron a llamar Jardín Galván, nombró que se le quedó de manera definitiva.

También participó activamente y apoyó todas las acciones tendientes a la introducción del ferrocarril de vía angosta entre Manzanillo y la ciudad de Colima, de manera que el 21 de abril de 1881, patrocinó de su bolsillo la ceremonia de inauguración de los trabajos del tendido de la vía ferroviaria en la zona del Potrero Agua Azul, la cual se verificó a las 8 de la mañana, donde estuvieron presentes diversos autoridades locales y estatales, así como inversionistas extranjeros que participaban en esa obra.

El 4 de septiembre de 1882, la locomotora Santa Cruz recorrió los primeros 8.5 kilómetros entre Manzanillo y El Tepalcate, con el administrador de la Aduana Marítima, Don Pedro A. Galván, a bordo de la máquina locomotora, el cual fue aclamado por los ciudadanos que se dieron cita a tan magna ocasión. También por entonces, y haciendo honor a su militancia liberal, que marca que los templos no debían ser administrados por el clero sino por el gobierno civil, influye de forma decisiva para que se deje de utilizar el primer panteón que tuvo la ciudad, a un costado del templo de Guadalupe, tras enterrarse ahí a la última persona, Higinia Rubio de Ruiz, y en su lugar se abre el Panteón Santa Rosa, en el Barrio de El Crucero, en la ribera de la laguna.

Después de hacer un gran papel en su encomienda en Manzanillo, la cual los porteños nunca olvidaron, y que trascendió al resto de la entidad, en 1882, fue electo ahora Senador por Colima. En 1885 fue nombrado Brigadier.

En el año de 1889, el otro estado del país que también había sido escenario de sus hazañas en combate lo reclama, ya que, a la muerte del Gral. Ramón Corona, fue designado Gobernador Interino del Estado de Jalisco, muriendo en el desempeño de sus funciones en 1892, a los 59 años de edad.

En 1967 se empieza la primera ampliación del jardín Galván hacia el oeste, hasta la calle México, y en 1974 se inicia la segunda ampliación del jardín Galván, que se convertiría una vez concluida en el jardín Álvaro Obregón, promovida por el presidente municipal Jorge Armando Gaitán Gudiño ante el gobierno federal.