Gestión Pública


Alex Casarrubias García.-

Luego de las elecciones locales en Nayarit y Coahuila -que tuvieron sus bemoles-, el ambiente político en el país toma un ligero receso, pero solamente para que en breve los partidos políticos retomen estrategias que les posibiliten captar votación, toda vez que inicie el proceso de renovación de nueve gubernaturas, 661 diputaciones locales, mil 015 ayuntamientos, así como 500 diputados federales.

El Gobierno Federal aplicó un programa para que Michoacán empezara a recuperar la paz. Si bien ha tenido éxito, debemos señalar que aún la tarea se vislumbra de largo plazo, porque los michoacanos siguen añorando los tiempos en los que había tranquilidad, trabajo y prosperidad.

Por ello es posible que la primer pregunta que deberán considerar quienes aspiren a una de las nueve gubernaturas, está relacionada con la estrategia contra la inseguridad, para que de resultar ganador en 2015, su gobierno pueda aplicar un programa que posibilite a la población sentirse segura, porque en la actualidad no hay entidad federativa que pueda presumir que está exenta de la violencia.

Un segundo rubro, igual de importante que la seguridad, es la generación de riqueza a través de inversiones que ofrezcan nuevos empleos y que afiancen una forma digna de vivir. Aquí habrá que recordar lo que con decoro han señalado los michoacanos cuando el Gobierno Federal les ha ofrecido apoyo económico a través de fondos públicos específicos para mitigar los efectos de la violencia: “Queremos que regrese la tranquilidad y nuestros trabajos”.

Muy posiblemente en este receso necesario, se pueda trabajar alguna propuesta con las universidades estatales, públicas y privadas, que son muy buenas para generar profesionistas pero que honestamente les sigue faltando una mayor interacción con la realidad del mercado.

Urge concretar una política pública que genere vinculación de las universidades con el mercado, impulse la atracción de inversiones, maximice el empleo y por tanto, se afiance la generación de riqueza en nuestros estados y regiones económicas.

El receso será breve y se vislumbra que muy pronto haya efervescencia política en Campeche, Colima, Chiapas, Distrito Federal, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco y Yucatán emerjan liderazgos a fin de concretar este relevo gubernamental.

Con la llegada del PAN a la Presidencia de la República en 2000, quienes mayormente ampliaron su círculo de influencia y por tanto de decisión política, fueron precisamente los gobernadores quienes incluso llegaron a negar vehementemente la inseguridad en sus estados. Con el retorno del PRI, ahora los gobernadores han venido solicitando con urgencia al Gobierno Federal que amplíe su presencia en las entidades federativas a fin de disminuir la violencia que a nadie nos conviene, porque mucho ahuyenta las inversiones, agudiza los efectos de la pobreza y por tanto se incrementa la ingobernabilidad.

Con estos antecedentes, queda claro que ahora los propios gobernadores han disminuido su círculo de influencia, con lo que la expectativa electoral para 2015 se incrementa, toda vez que aún el pueblo sigue a la espera de que se cumpla su más sentida aspiración: Seguridad pública, generación de empleos y prosperidad.

casarrubias.alex@gmail.com