Forjar grandes artistas es mi motivación: Zamarripa


El ballet folklórico universitario, más que un grupo de baile, representa una escuela de talentos a cargo del experimentado artista Rafael Zamarripa, pues hasta la fecha existen tres generaciones de bailarines, donde las edades de los más pequeños oscilan entre los 12 y los 15 años.

Zamarripa Castañeda tiene décadas puliendo el talento de nuevos jóvenes, motivado en capacitarlos y presentarlos en el escenario con la seguridad de especialistas y profesionales. Esto permite que el Ballet no sólo baile los repertorios más conocidos que interpreta la mayoría de los grupos de folklor y que tanto gustan al público, sino que también incorpora nuevos elementos en las coreografías, haciendo escuela para otros grupos de danza.

El grupo de los niños en conjunto con la Secretaría de Educación Pública y la UdeC, representan un semillero de adolescentes que están preprarando para que pasen a la primera compañía, a la oficial. El destacado ceramista detalló que cuando se han presentado las tres generaciones al mismo tiempo, “los chiquillos son los que nos dan en la torre, y es que cuando descubres el talento de los jóvenes, puedes transformarlos en grandes artistas”.

Abundó diciendo que los mayores no les tienen celo, porque ven cómo van creciendo, “conviven contigo, se van formando contigo; los quieres, así que formamos una gran familia. Son conscientes de que han sido elegidos por sus capacidades humanas, su entrega y su pasión por el baile”. Incluso hacen fiestas entre ellos para integrarse y conocerse.

“De pronto un pequeño me abraza de la cintura, otro más se acerca a pedir consejo; es realmente algo muy bello. El niño se crea su modelo a seguir, el cual es superado ya en la etapa profesional. Ahí está la gran calidad de nuestra compañía de baile”.

Argumentó que el esfuerzo de los pequeños se muestra desde los ensayos, ya que incluso disfrutan los entrenamientos. “Son bailarines que desde edad muy temprana  practican este arte. Ellos antes de salir se preparan para el lenguaje de la danza, lenguaje que si no sabes expresar, no es un lenguaje, y se pierde el impacto que queremos causar”.

“Los niños danzantes ya ganaron un primer premio hace casi tres años en Nueva York, tienen la capacidad de maravillar con el baile”. Existe un proyecto de la Secretaría de Educación y la U de C para promover la práctica del lenguaje dancístico. Declaró que antes de fin de año, estrenarán repertorios para los niños de Colima y todo el país, para que entiendan que esos mensajes son para ellos.