Esperemos que ahora… “así sea”


Blanca calzada

 

Un Plan de Desarrollo Estatal (PED) es un programa de gestión pública que sienta las bases para atender y resolver las necesidades insatisfechas de la población, es una guía que fija el desarrollo de la entidad a través de objetivos y metas a concretarse en un una gestión de seis años. Es un modelo que cada gobernador diseña con la firme convicción de que es el esquema correcto para llevar por buen rumbo a la economía y al bienestar social.

José Ignacio Peralta Sánchez, gobernador de Colima, en la presentación del PED 2016-2021, dio a conocer las estrategias económicas y sociales, que de tener éxito, harán de Colima un estado: Competitivo, con mayor calidad de vida, seguro, equitativo, moderno, transparente, sustentable, efectivo y transparente. Pero el documento rector de este plan de desarrollo, mientras no se convierta en acciones concretas, se quedará en un noble intento fallido, que espero no suceda así, porque Colima merece estar en un lugar de privilegio, por su riqueza natural y humana.

Reivindicar a nuestro estado de los agravios de corrupción de políticos y de malos gobiernos, es de urgente necesidad, para una sociedad que ha sido lastimada y engañada durante mucho tiempo, y que no cree en la retórica, sino en los hechos.

Es probable que cuando el Ejecutivo se refiere a la construcción de un estado moderno, como un eje estratégico, se haya inspirado en el Programa para un Gobierno Cercano y Moderno (Pgcm) presentado en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, por el presidente Enrique Peña Nieto, en el que se busca contar con un gobierno orientado a resultados, austero, eficiente, que simplifique la normatividad y tramites gubernamentales, con la rendición de cuentas de manera clara y oportuna a la ciudadanía, la optimización de recursos públicos y la utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Hacer de Colima un lugar seguro, con crecimiento sustentable donde el desarrollo económico vaya acompañado del humano y social, y donde la riqueza no se concentre en unos pocos, es suficiente para que la pobreza extrema, que va en aumento, desaparezca, y con ello, disminuya la asistencia social.

El anterior gobierno prometió en su Plan Estatal de Desarrollo, colocar a Colima como el estado con mayor calidad de vida en la República mexicana y para el año 2030, competir con las regiones del mundo que tengan los mejores indicadores al respecto. Ignacio Peralta ha hecho lo propio, pero sólo a nivel nacional: “Colima tendrá la mayor calidad de vida en el país”. Esperemos que ahora… “así sea”.