Entre las palmeras


¿Quién merece indemnización?

Eunice Flores.-

Algunos comerciantes ubicados por la calle Elías Zamora, de la delegación del Valle de las Garzas, se manifestaron para pedir indemnización al gobierno municipal por la obra de remodelación que ahí se está llevando a cabo.

Las mejoras no se han prolongado por tanto tiempo como para hacer tal exigencia. Además, esta importante arteria tiene vías alternas por las cuales se puede acceder.

En cambio, los comerciantes y habitantes del Centro Histórico están sufriendo muchísimas molestias desde hace tiempo, por una obra que desde un principio los manzanillenses no aceptamos, y que aun así fue impuesta. Sus ventas han caído drásticamente, no por uno o dos meses de avance, sino por muchos más, y el sentido común dicta que, al paso que va, tardará años para concretarse, ya que los porteños vemos que están excavando el cerro a pico y pala.

Las entradas al Centro Histórico solamente son la Niños Héroes, la Avenida Hidalgo para los de El Colomo y la prolongación México, por un costado de la calle México, para los que entran por Campos; pero no hay más calles paralelas, y éstas no son suficientes, a diferencia de la situación existente en la delegación del Valle.

Los del Centro Histórico, de cuando en cuando han pedido una indemnización o apoyo para solventar los gastos fuertes que tienen que hacer, como pago de sueldos a sus empleados, servicio de luz, agua, internet, etc., y por culpa de la obra del túnel ferroviario, han caído estrepitosamente. Aunque hay quien cree que a nadie se le debe ayudar con nada regalado, y que a lo más que hay que llegar es a otorgarles créditos, creo que esto es una medida drástica e inhumana, propia de viejas administraciones municipales y hasta estatales.

Lo que el gobierno municipal debiera hacer, y lo digo a modo de consejo, es localizar a esas dos o tres personas que azuzan a todos los comerciantes de la Elías Zamora para sacar provecho propio utilizando a los demás.

Digo esto porque en Manzanillo no acostumbramos las manifestaciones, y menos cuando no se ha hablado o llegado a un acuerdo con la instancia correspondiente. Aunque manifestarse es un derecho que todos los mexicanos tenemos, se debe utilizar como una medida de presión extrema; porque también existe otro derecho para todos los mexicanos, que es el del libre tránsito, y cuando estos dos chocan, como resultado da un conflicto donde las personas acaban en violencia y contra quién es la manifestación, ni cuenta se da. Quienes pagan los platos rotos son terceros, que nada tienen que ver.

A los negocios que están bien establecidos, hay que apoyarlos con créditos, porque la obra en ese lugar no creo que se prolongue por muchos años, por lo que se pueden recuperar rápidamente. Afortunadamente, en Manzanillo tenemos un presidente que desde su inicio ha tenido el programa Miércoles Ciudadano, para que todas las inquietudes, peticiones, inconformidades, etc., sean escuchadas por el edil de manera directa y personalmente. Ahí da respuestas.

A los del Centro Histórico, que se les subsidie en el pago de alguna necesidad donde más apremia hacer el gasto, como por ejemplo, la renta de su local, o media renta; o no cobrándoles el agua o el predial. La obra que a ellos les está afectando les causará molestias por varios años. Quiera Dios ayudarlos a soportar la doble crisis; la ya generalizada en nuestro país y la causada por mencionada construcción.

Yo soy de la idea que un gobierno sí debe ayudar a la gente, porque el dinero es del pueblo, y no tienen otro papel que hacer que ejecutar obra pública y social. Quienes laboran en la función pública, son pagados con dinero del pueblo. El gobierno no genera ganancias, porque ya no tenemos paraestatales; a excepción de algunas, como la energía eléctrica, el petróleo… ¡Ah, caray! Pues yo creo que ya ni esas. Solamente son administradores de un dinero que no es suyo.

Si en las empresas particulares se exige reparto de utilidades, que consiste en otorgar al trabajador parte de las ganancias que generó su compañía; cuanto más merecen reparto de utilidades en obras sociales los dueños del dinero, ¿no lo cree? Si todos los manzanillenses exigiéramos indemnización por las obras que se están llevando a cabo en diferentes barrios y colonias, llevaríamos a la quiebra estrepitosa y rápidamente a la Tesorería Municipal. Quienes somos de Manzanillo, nos hemos caracterizado por ser pacientes.

Que tenga un bonito día.