Entre las palmeras


¿Compensan o dañan?

Eunice Flores.-

Una de las obras compensatorias que se ha llevado a cabo, y que ya falta muy poco para terminarse, es la de la calle Aldama, en la colonia Libertad, en la zona centro. De todas las que ha habido, ésta es una de las peor hechas.

Ya echaron el pavimento en toda la calle, para empezar, demasiado alto. Tanto, que sobrepasó el nivel de las casas, quedando obstruidas las cocheras de los colonos que tienen carro particular. Algunos enrejados tuvieron que ser subidos del nivel que tenían, ya que, como estaba, y por el nuevo nivel de la calle, serían fácilmente brincados por los vagos.

Me extraña esta actitud de los de la obra, porque se supone que cuando se lleva a cabo un proyecto, es para mejorar lo que se tenía y para embellecer; se hacen estudios previos por ingenieros y arquitectos, expertos en la materia; los primeros, para calcular, y los segundos para diseñar proyectos que den belleza y que sean estéticos, y tal parece que aquí se prescindió de ellos; pero cuando se sube el nivel de una calle en demasía, ésta se afea, porque las casas pierden totalmente su estética, quedando descuadradas y necesitadas de muchas reparaciones y adecuaciones, que los propietarios de las viviendas no pensaban hacer, ni contaban con los recursos económicos necesarios para llevarlas a cabo, como son las latosas gradas o subir también las ventanas y puertas. Si la calle está alta, obviamente las casas tienen que tener, al menos, una grada, ¿no lo creé?

Otro problema que surgió en la calle Aldama, es que con las lluvias recientes, que han sido de pocos milímetros y extemporáneas, hubo más encharcamientos que antes, lo cual despertó la molestia de los colonos, porque esa agua no se desahogó rápidamente.

De buenas que esto sucedió antes que la obra fuera terminada en su totalidad, por lo que, supongo, harán todas las correcciones pertinentes a los nuevos drenajes; pues, de no ser así, no me quiero imaginar lo que sucedería en la mera temporada de lluvias torrenciales.

Si ya de por sí, el sentido común dicta que si la calle está más alta que las casas, es obvio que podría haber una inundación. En el entronque, sobre la vía del ferrocarril, no hay paso para los vehículos, y espero que este acceso a la colonia Libertad se abra los más rápido posible, no vaya a suceder como la vez que pusieron dos rieles con durmientes exactamente en ese mismo entronque, para evitar que los colonos salieran, cruzando las vías del ferrocarril.

Sirvan todos estos comentarios para que, en otras colonias, no cometan las mismas torpezas, y los de la constructora tengan la amabilidad de escarbar para que la carretera quede abajo del nivel de las viviendas o locales.

Digo esto porque la calle que van a pavimentar también es la Hidalgo. Al menos, así les habían avisado a los comerciantes del lugar, y en esta arteria es de vida o muerte el nivel que vaya a tener la nueva vialidad.

Si éste supera a las banquetas, o al menos queda exactamente al nivel de ellas, sería un peligro latente para todos los comerciantes, ya que las aceras serían utilizadas por los motociclstas o como estacionamiento para autos, poniendo en riesgo la vida de los peatones.

Así que ahí les encargamos a los de la constructora, que tengan piedad de los porteños, porque, si se hacen cuachalotadas, mejor que todo se quede como está, pues en vez de compensar, dañan.

Que tenga un bonito día.