Entre las palmeras


Eunice Flores.-

Los manzanillenses tenemos muchísimas cosas en común con la capital del estado de Jalisco. La mayoría de los empresarios locales tienen proveedores venidos de ese lugar, las amas de casa van también para allá a surtirse de una extensa variedad de productos para vender entre sus amistades y vecinos.

También, en los puentes largos o períodos vacacionales, los porteños solemos correr a Guadalajara para disfrutar de un descanso. Pensando en todo esto, sería conveniente que Manzanillo y la Perla Tapatía fueran ciudades hermanas.

Muchas veces pensamos que sólo podemos hacer este lazo con ciudades extranjeras, pero ya va siendo hora que lo hagamos con municipios de nuestro propio país. Se me ocurre la ciudad de Guadalajara como primera opción, porque dependemos muchísimo de ellos, y ya hermanadas, los beneficios podrían ser óptimos para ambas.

En cuanto a los tapatíos, también ellos disfrutan mucho de nuestras playas y hoteles, y hasta empleo; tan es así, que muchos servidores públicos son de aquella ciudad jalisciense o de pueblos y ciudades intermedias, pero han radicado aquí muchísimos años ya.

Compartimos con ellos carreteras y transporte, todo lo cual se podría combinar muy bien en su atención entre el gobierno local y el tapatío.

Podríamos obtener documentos importantes como son actas de nacimiento, documentos de estudio y médicos por mencionar algunos sin tanta dificultad, como lo es ahora. El gobierno guadalajareño en cambio podría solicitar mayor seguridad en la carretera, en relación al transporte pesado, y su presión tendría más peso ante la administración portuaria. E inclusive, ellos también podrían ser beneficiados con obras compensatorias de la API, porque su transporte es el que más circula por su autopista.

Podríamos también tener intercambios escolares, pues la Universidad de Guadalajara tiene carreras que la Universidad de Colima no, y viceversa. Se pudieran crear casas del estudiante en ambas ciudades con mayor facilidad. Solucionar problemas sociales y de seguridad.

También se podrían traer exposiciones de pintura, conciertos y obras de teatro que los tapatíos tienen y que por la cercanía con nosotros, tendrían la facilidad de venir en gira, y también los artistas porteños, aunque sean escasos, podrían foguearse en esa gran ciudad, llevando su talento.

No sé si hasta algún trato especial se pueda conseguir en turismo, tanto cuando un porteño va para allá, como cuando un tapatío venga a Manzanillo, pues ambos lugares son turísticos. No creo que hacer esto sea tarea del otro mundo, porque hay unos lazos muy fuertes que nos mantienen bien unidos, y esa es la cultura. Recordemos que Jalisco y Colima están en la misma región Occidente del país, y desde tiempos prehispánicos hemos tenido relaciones, así como durante la Colonia y tras la Independencia.

Tenemos similar gastronomía, costumbres, gustos, etc., hasta lazos de sangre hay, pues casi todos los porteños tienen algún familiar en la Perla Tapatía, y los de allá, acá; además, hay amistades entre ambas partes. No busquemos sólo a los extranjeros.

Siempre que ocurre una desgracia en el país se nos dice mucho que entre mexicanos somos muy solidarios, y qué mejor que haciéndonos ciudades hermanas de manera oficial, como en el caso especial de Manzanillo y Guadalajara.

Que tenga un bonito día.