Entre las palmeras


Eunice Flores Molina.-

HACE unos días, el conductor de una unidad del sistema de transporte colectivo metro en la Ciudad de México causó enojo entre los usuarios, porque iba jugando con su tableta electrónica personal mientras operaba. Aunque muchos dicen, que este medio de transporte metropolitano se desplaza casi totalmente de forma automatizada, sí requiere que el conductor frene, y quizá sea esta la razón, el pensar que es muy fácil llevar estos vagones, casi sin intervención del personal, lo que hizo que este sujeto se distrajera de esta forma tan irresponsable.

Si siendo un metro tan sencillo de conducir molestó a la ciudadanía la distracción del operador, en Manzanillo es alarmante la situación que vemos prevalecer en el servicio de transporte público urbano. Casi podría asegurar que a quienes tenemos que usar los camiones urbanos de nuestra ciudad nos ha tocado ver algún chofer usar sus dispositivos para hacer llamadas, consultar redes sociales, mensajear y hasta jugar. Los taxistas no se quedan muy atrás, pues muchos pasajeros hemos presenciado riñas conyugales porque alguno que otro chofer va peleando con su pareja desde un teléfono celular o tratando asuntos personales, sin por ello bajar la velocidad y completamente absortos en la pequeña pantalla de su equipo. Cuando vemos en los medios que ocurren accidentes automovilísticos, casi siempre se achacan estos al abuso del alcohol o fallas mecánicas, pero casi nunca he visto que digan que la causa fue por usar un dispositivo al mismo tiempo que iban conduciendo. Porque lo de la falla mecánica y lo del alcoholismo se pueden probar, pero lo otro, es más difícil. Todos los usuarios del transporte público, tanto local como foráneo, corremos más peligro que antes, aunque las unidades sean más modernas y más seguras, porque la diferencia hoy es el dispositivo móvil. Creo que ya va siendo hora que, tanto la SCT como todos los que tengan que ver con asuntos del transporte público, regulen esta situación. Hace unos años, para que los operadores se comunicaran usaban el llamado radio, que todavía muchos taxistas utilizan; lo menos posible, pero lo siguen trayendo, y creo que esto es lo que debe ser, y por seguridad del viajero deben prohibirse los celulares y dispositivos móviles, incluyendo, como dije antes, a los autobuses foráneos. Muchas veces pensamos que eso de andar chateando y jugando es solamente algo de los niños y adolescentes, pero estas actividades consideradas como recreativas, son muy comunes ya entre los adultos; más de lo que pensaríamos. La diferencia es que a los menores se les puede regañar y hasta pedir el celular para guardárselos un rato, y de alguna manera los padres los someten, pero a los operadores del transporte público nadie les puede llamar la atención, porque se enojan, y muy feo, si algún usuario les llama la atención, y desgraciadamente los patrones no se dan cuenta. De nada sirve, pues, que las unidades traigan frenos ABS, una dirección automática de primer nivel, carrocerías más resistentes a impactos, etc., si un celular es el causante de una desgracia; así es que vamos por la prohibición de los dispositivos móviles a los operadores del transporte público.

*Que tenga un bonito día