Entre las palmeras


Eunice Flores.-

Los taxistas de Manzanillo han tenido problemas con varios de sus clientes, a raíz de las obras que se están llevando a cabo en la zona de San Pedrito. Esta situación es bastante alarmante, porque en un plazo no muy largo van a tener problemas de movilidad urbana, al grado de no poder dar el servicio.

Es que la obra del túnel ferroviario no va a durar uno o dos meses, sino que va de uno a dos años, y quién sabe hasta más. Actualmente se están abriendo las calles aledañas a lo que sería el túnel y las grietas, zanjas y desniveles han ocasionado que muchos taxistas no quieran brindar el servicio a esa zona, porque temen, y con justa razón, que sus vehículos se vean afectados.

Pero, los que llegan a meterse a alguna de las calles afectadas por las obras están cobrando más de la cuota que deben pedir, y el colono lo paga, cuando no debiera de hacerlo. Y, ¿sabe que por qué lo hacen?, ¿por qué prefieren pagar monedas de más? Porque muchos de los vecinos de San Pedrito sienten pena ajena cuando ven que los carros van pegue y pegue por el desastre, pena que al parecer el gobierno encargado de la obra no tiene.

No olvido cuando dijeron que se iba a cuidar que la polémica obra del túnel ferroviario no causara tantas molestias; pero, creo que quien lo dijo ya lo olvidó, porque día a día son muchos las dificultades que se viven en las colonias afectadas.

Quitaron paradas de camiones, el martes pasado por los mismos motivos no hubo luz, amenazan con cortar el agua a cada rato, cada día hay más zanjas impasables, sobre todo para discapacitados y personas de la tercera edad, la recolección de la basura también se ha ido dificultando y, lo peor de todo, es que las vialidades están siendo movidas a cada rato, ocasionando un peligro para los peatones y automovilistas, otras se ven cerradas en momentos largos del día, porque se estacionan las maquinarias o camionetas de las constructoras a media calle, con todo lujo de prepotencia, bloqueando el paso.

Ya no hay zona peatonal, y la de banqueta que dizque dejaron es tan angosta que no sirve para nada. Tan no es zona peatonal, que cruzar la Niños Héroes para tomar el camión en la glorieta, es jugarse auténticamente la vida. Porque de todos lados están pasando carros, y lo más triste de todo esto, es que para la mayoría de los vecinos afectados no hay indemnización alguna, para resarcir daños y molestias ocasionadas. A las autoridades muy poco se les ve por ahí.

Acaban de inaugurar la unidad deportiva de la colonia Las Joyas, con la finalidad de que se practique el deporte, pero creo que ésta llegó demasiado tarde, porque los jóvenes de la Burócrata y barrios de San Pedrito, practican deporte extremo diariamente para salir y entrar a donde viven.

Practican el salto mortal, toreo de carros, rappel para trepar a su casa, campo traviesa, senderismo, alpinismo, etc., y al cabo de dos años, sus músculos van a estar súper desarrollados. Por ahí alguien me dijo que hay que entender la situación, porque así es el desarrollo cuando llega. Lo malo es que la zona centro tiene décadas y décadas “desarrollándose” y nunca acaban de hacerlo. Al menos esto lo estoy viendo desde 1972. Ojalá y que algún día ese “desarrollo” llegue a la zona turística, a La Punta, y nos dejen respirar un rato a los del Centro Histórico.

Otro problema que se está viendo, es que muchas familias que rentan por la zona problemática que quieren salir para cambiar de casa, por no decir que huir, no lo podrán hacer, porque no habrá por dónde pasar. Por lo pronto, reitero que la injusticia más grande que se está viviendo es el abuso en las tarifas de los taxistas. Le está saliendo muy caro a los afectados surtir su despensa o ir a su trabajo, pues están desembolsando un dinero que no debieran. ¿Cómo se va a solucionar este problema? Porque la obra del túnel ferroviario va avanzando a paso de tortuga.

Que tenga un bonito día.

Los taxistas de Manzanillo han tenido problemas con varios de sus clientes, a raíz de las obras que se están llevando a cabo en la zona de San Pedrito. Esta situación es bastante alarmante, porque en un plazo no muy largo van a tener problemas de movilidad urbana, al grado de no poder dar el servicio.

Es que la obra del túnel ferroviario no va a durar uno o dos meses, sino que va de uno a dos años, y quién sabe hasta más. Actualmente se están abriendo las calles aledañas a lo que sería el túnel y las grietas, zanjas y desniveles han ocasionado que muchos taxistas no quieran brindar el servicio a esa zona, porque temen, y con justa razón, que sus vehículos se vean afectados.

Pero, los que llegan a meterse a alguna de las calles afectadas por las obras están cobrando más de la cuota que deben pedir, y el colono lo paga, cuando no debiera de hacerlo. Y, ¿sabe que por qué lo hacen?, ¿por qué prefieren pagar monedas de más? Porque muchos de los vecinos de San Pedrito sienten pena ajena cuando ven que los carros van pegue y pegue por el desastre, pena que al parecer el gobierno encargado de la obra no tiene.

No olvido cuando dijeron que se iba a cuidar que la polémica obra del túnel ferroviario no causara tantas molestias; pero, creo que quien lo dijo ya lo olvidó, porque día a día son muchos las dificultades que se viven en las colonias afectadas.

Quitaron paradas de camiones, el martes pasado por los mismos motivos no hubo luz, amenazan con cortar el agua a cada rato, cada día hay más zanjas impasables, sobre todo para discapacitados y personas de la tercera edad, la recolección de la basura también se ha ido dificultando y, lo peor de todo, es que las vialidades están siendo movidas a cada rato, ocasionando un peligro para los peatones y automovilistas, otras se ven cerradas en momentos largos del día, porque se estacionan las maquinarias o camionetas de las constructoras a media calle, con todo lujo de prepotencia, bloqueando el paso.

Ya no hay zona peatonal, y la de banqueta que dizque dejaron es tan angosta que no sirve para nada. Tan no es zona peatonal, que cruzar la Niños Héroes para tomar el camión en la glorieta, es jugarse auténticamente la vida. Porque de todos lados están pasando carros, y lo más triste de todo esto, es que para la mayoría de los vecinos afectados no hay indemnización alguna, para resarcir daños y molestias ocasionadas. A las autoridades muy poco se les ve por ahí.

Acaban de inaugurar la unidad deportiva de la colonia Las Joyas, con la finalidad de que se practique el deporte, pero creo que ésta llegó demasiado tarde, porque los jóvenes de la Burócrata y barrios de San Pedrito, practican deporte extremo diariamente para salir y entrar a donde viven.

Practican el salto mortal, toreo de carros, rappel para trepar a su casa, campo traviesa, senderismo, alpinismo, etc., y al cabo de dos años, sus músculos van a estar súper desarrollados. Por ahí alguien me dijo que hay que entender la situación, porque así es el desarrollo cuando llega. Lo malo es que la zona centro tiene décadas y décadas “desarrollándose” y nunca acaban de hacerlo. Al menos esto lo estoy viendo desde 1972. Ojalá y que algún día ese “desarrollo” llegue a la zona turística, a La Punta, y nos dejen respirar un rato a los del Centro Histórico.

Otro problema que se está viendo, es que muchas familias que rentan por la zona problemática que quieren salir para cambiar de casa, por no decir que huir, no lo podrán hacer, porque no habrá por dónde pasar. Por lo pronto, reitero que la injusticia más grande que se está viviendo es el abuso en las tarifas de los taxistas. Le está saliendo muy caro a los afectados surtir su despensa o ir a su trabajo, pues están desembolsando un dinero que no debieran. ¿Cómo se va a solucionar este problema? Porque la obra del túnel ferroviario va avanzando a paso de tortuga.

Que tenga un bonito día.