Entre las Palmeras


 

LA DIFERENCIA

Eunice Flores

Durante esta semana que acaba de terminar, se le preguntó a dos importantes personajes de la política local su opinión sobre el tema del gasolinazo, mismo que está en la mente y boca de todos, y presente en la gran mayoría de las pláticas porteñas.

A la primera que se le hizo esta alusión fue a nuestra alcaldesa, Gabriela Benavides Cobos, quien expresó sin asomo de dudas, muy claramente, que ella estaba con el sentir del pueblo, y que también estaba en contra de ese aumento, e inclusive, dijo que ella apoyaba y respaldaba a todos aquellos que se manifestaban públicamente en contra del gasolinazo; aunque remarcó que, todo esto, siempre y cuando no se afectara en ningún momento a terceros.

Recalcó que ella es muy respetuosa de la libertad de expresión. Este tipo de respuestas dan aliento a la ciudadanía. El saber que la presidenta municipal está con el sentir general de la población es un consuelo y una satisfacción.

Sin embargo, se le hizo la misma pregunta al regidor Francisco Zepeda Rodríguez, que por su parte contestó que el aumento al precio de la gasolinazo y los combustibles nada tenía que ver con la Reforma Energética, misma que él, orgullosamente, aprobó cuando fue diputado federal, y remarcó que, si nuevamente tuviera que votar por ella, lo volvería a hacer muy gustosamente. Sobre esto, empezó a hablar apasionadamente de sus bondades, pero no se le escuchó decir que estuviera a favor o en contra del aumento a las gasolinas, pues al parecer rehuyó al tema, saliéndose por la tangente.

Declaraciones como la del mencionado regidor son una clara muestra de que está a favor del aumento, pues cuando alguien esquiva una respuesta, se puede entender que en realidad la aprueba, y son tecnicismos para mostrar aprobación sobre algo que no se quiere demostrar abiertamente, quizá para no “quemarse”.

Si estuviera totalmente en contra, fácil y abiertamente podría haberlo dicho, pues el hecho de que sea del mismo partido que el presidente de la República, no quiere decir que no pueda expresarse en contra y ponerse del lado de la población, ya que muchos compañeros de su partido han mostrado su total desaprobación al gasolinazo, y para muestra basta un botón: David Ortega Quiterio, priísta de toda una vida, líder de muchos trabajadores del sindicato de la Croc, no dudó en abiertamente decir que está en contra del aumento a los combustibles, y todavía fue más allá, pues exigió a nombra de su agremiados, que se revierta la imposición.

Lo bueno es que los porteños poco a poco hemos dejado de ser los ingenuos de antaño, y las nuevas generaciones ya saben leer entre líneas. En Manzanillo ya hay más preparación académica y también tenemos acceso a muchas fuentes de información, como para no dejarnos manipular.

El injusto incremento a los combustibles es también nocivo para los ayuntamientos, pues son muchos los cabildos de diferentes entidades los que han expresado que a los municipios no se les avisó de semejante aumento, y en el presupuesto que aprobaron para el 2017 no contemplaron esta alza, y, obviamente, esta afectación también atañe a Manzanillo.

Esto podría afectar en la aplicación de los programas sociales, la recolección de la basura y en todo movimiento de vehículos oficiales y maquinaria que se utiliza para la obra pública, al momento de hacer la carga de combustible.

Creo que el regidor en mención debe entender que también forma parte del Ayuntamiento de Manzanillo, ya que al ser regidor del cabildo porteño, también integra la administración municipal, y debe ver por los intereses del pueblo y no privilegiar partidismos. Qué diferencia de opiniones tan marcada.

Que tenga un bonito día.

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