Entre las palmeras


Eunice Flores.-

Ultimamente se ha mencionado que es necesario ampliar la carretera libre Manzanillo a Armería, para evitar accidentes automovilísticos, provocados en su mayoría por los tráileres que llevan contenedores. Los manzanillenses y en general todos los colimenses nos merecemos carreteras dignas. Lo que yo veo es que tenemos dos opciones: la libre y la autopista, y éstas no solamente van a dar a Armería, sino que las dos alternativas llegan hasta los alrededores de Atenquique, Jalisco. Lo que yo propongo una vez más es que se defina totalmente por dónde hemos de transitar los particulares y los transportistas, pues lo ideal sería que por una de las dos vayan exclusivamente los tráileres, y por la otra, solamente conduzcan los particulares, y de esta manera se pueden evitar muchos accidentes con consecuencias fatales. No se ocupa construir una tercera carretera; solamente mejorar lo que se tiene. Si las carreteras antiguas están deterioradas, que se restauren en su totalidad, y que se amplíen los carriles existentes. Sí, están muy sinuosas, como las hay muchas en nuestro país; pero esto no es razón para dejarlas de usar como hasta ahora, pues casi todo mundo prefiere las autopistas, y para no ir tan lejos está la de Minatitlán o la de Mil Cumbres en el Estado de México. Actualmente los traileros no tienen ningún orden. Se van por donde les da la gana, y lo mismo vemos transportistas por la libre que por la de cuota. Yo creo que ya es hora de ir definiendo su camino, porque cada día está aumentando el número de camiones pesados, y los particulares temen cuando viajan, porque ir a la ciudad de Colima o a Guadalajara es todo un riesgo, y de nada está sirviendo la comodidad de las autopistas, si los tráileres circulan por ellas. De nada sirve la comodidad de las autopistas, ni se justifica lo que se paga en las casetas, porque no brindan seguridad alguna al particular. Otra alternativa para disminuir los peligros en las carreteras en cuestión, es que se le impongan estrictos horarios de circulación; algo similar a lo que se hace en Manzanillo, donde los camiones pesados sólo pueden entrar a nuestra ciudad de diez de la noche a seis de la mañana, para evitar molestias a los porteños. Pues, esto mismo es lo que yo digo que se puede hacer en la carretera; que los tráileres circulen de tal a tal hora, y así los particulares saben en qué horario es mejor viajar. ¿Qué le parece? Se hacen muchas obras compensatorias para resarcir los daños o las molestias que se ocasionan; pero jamás se mueve un dedo para evitar que los camiones circulen a la par que los particulares fuera de Manzanillo. Yo pienso que las líneas de autotransporte generan tanta ganancia, que lo justo sería que hicieran su propia carretera para sus miles de autotransportes.

 *Que tenga un bonito día