Entre las Palmeras


 

NO ESTAN SU SITIO

Eunice Flores

A medida que va creciendo la mancha urbana, las necesidades se hacen cada vez más visibles. Una de ellas es la del servicio de transporte público.

En algunas comunidades o poblaciones más grandecitas, los camiones colectivos hacen su servicio a largos intervalos entre la salida de un camión y otro, de modo que la eficiencia deja mucho que desear. Debido a esto, esas unidades van completamente saturadas, constituyéndose en un riesgo para la integridad física de los usuarios; sin contar con que esos caminos que van a aquellas comunidades generalmente están angostos y sinuosos, y hasta en algunos tramos son de terracería; pero bueno, aunque mal, pero tienen el servicio.

Sin embargo, existe en Manzanillo otra situación que se está agudizando, y es la falta de taxis. En muchos lados de la ciudad vemos demarcaciones con líneas amarillas, que son las zonas apartadas para este servicio, pero jamás se ve uno por ahí cerca, ¡ah, pero eso sí! Si algún particular se estaciona en esas áreas, o un ambulante se establece en un pedacito de esa línea amarilla, inmediatamente los del sitio de carros de alquiler hacen su alboroto, berrinche y toda clase de aspavientos y pataletas, porque reclaman esa zona como de ellos, aunque nunca jamás la utilicen.

Es hora de considerar por parte de las autoridades correspondientes, qué espacios de sitios de taxis sí se están ocupando y cuáles no; o exigir a esos taxistas que ocupen su lugar para dar el servicio correspondiente. Los lugares que ya no se utilizan, quitárselos por completo, para que ese hueco sea utilizado por porteños que verdaderamente los necesiten. También debe ponerse orden en zonas donde hay taxis hasta demás.

Hay tiendas departamentales que se dejan completamente sin servicio, a pesar que se requiere su presencia, porque hay mucha demanda por parte de la clientela, como es el caso de la departamental de la colonia Libertad, la única de su tipo hasta ahora en el área del Centro Histórico, en que, a pesar que hay un sitio oficial, los ruleteros se niegan a ir para aquella zona, que es la que se les designó como base, pues no quieren pasar por la obra del túnel ferroviario, por las molestias que ésta les ocasiona; como si los usuarios tuvieran la culpa de esta inconveniente.

Creo que lo correcto es que hubiera inspectores de movilidad que impusieran sanciones por no brindar el servicio en zonas como las que menciono. Porque, esa falta de servicio en la mencionada tienda, ha ocasionado pleitos entre personas; que hasta ahorita solo han rallado en ofensas de palabras, gritos e insultos, pero podría desencadenarse en peleas con golpes, pues cuando llega a entrar un ruletero en mencionada tienda, los clientes se lo pelean con uñas y dientes.

Otro factor que perjudica más a los usuarios de este servicio ha sido el cambio de turno. No es posible que de una a tres de la tarde la ciudad se quede privada de un servicio tan importante, justo cuando más se les necesita, pues es hora pico, la hora de la comida, ¡y pobre del usuario si reclama, porque se molestan los operadores!

Cuando llegan cruceros, la población también se queda sin taxis, porque la inmensa mayoría de los operadores del volante sólo tienen ojos para el extranjero, descuidando a la población; y las autoridades que regulan este servicio lo saben, y brillan por su ausencia, tolerando con su ausencia e inacción estas acciones.

El servicio del transporte público es eso, un servicio. Pero si hacen lo que quieren, tanto operadores como concesionarios, en sus modalidades de camión urbano o taxi, es porque se hace más por ellos, que por los propios usuarios.

Ojalá que en este 2017 este servicio tan trascendental para la población mejore. Ah, porque eso sí, lo más seguro es que debido al gasolinazo, van a querer aumentar el costo del pasaje en los próximos días de forma considerable, pero por brindar un mejor servicio no se preocupan nunca. La prueba está en que a los discapacitados se les hace a un lado, pues hasta la fecha el servicio de transporte público solamente es, en la práctica, para personas sanas, pues no hay unidades incluyentes.

Luego se asustan y hasta exigen que se prohíba la entrada a nuestra ciudad del servicio de transporte público ejecutivo, cuando ellos dan un mal servicio, por no decir que pésimo.

Que tenga un bonito día.

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