Entre las palmeras


El programa se extiende

 

Eunice Flores

 

Por primera vez en la historia del Estado de Colima, el gobierno de la entidad dará uniformes a los niños del nivel preescolar; pero, algo que llamó más mi atención todavía, es que hayan logrado que todos los jardines de niños del estado utilicen una misma combinación de uniforme, sin importar la institución escolar a que pertenezcan.

Dice el gobernador que el logro pretende disminuir costos y facilitar la entrega. Creo que esta es una medida bastante inteligente, además que, utilizar un mismo uniforme para todos los kínderes, iguala todavía más el estatus social; así pues, no hay distingos de una escuela con otra. Se acaba el que tú vas a un jardín de niños, y mi hijo va al otro. Se disminuye el bullying, pues aunque no lo crea, quizá los pleitos no sean entre los niños, sino entre las mamás.

No quiero decir con esto que nuestra presidenta municipal, Gabriela Benavides esté mal con su forma de otorgar uniformes; al contrario, creo que tanto el gobernador, Ignacio Peralta, como nuestra alcaldesa, en cada entrega perfeccionan los detalles que van saliendo en la aplicación de este programa social. Hay que recordar que éste inició en nuestro municipio de forma pionera, y que el gobernador presenció los detalles de su ejecución al acompañar a nuestra alcaldesa en una gira de entregas.

Pienso que sería muy buena idea el que todas las primarias usaran un mismo uniforme, y lo mismo para las secundarias. Porque como lo dijo nuestro gobernador, esto facilita la entrega y disminuye los costos en la elaboración de las prendas escolares, porque de seguir haciéndose en Manzanillo como hasta ahora se ha venido realizando, la demora será bastante, porque cada escuela tiene un uniforme distinto.

En algunas es más sencillo que en otras, porque van bordados, colores y modelos distintos. Por eso unos son más laboriosos que otros lo cual retarda la entrega.

Este año, no solamente se ha involucrado mucho dinero en el programa sino también va implicado mucho desgaste emocional, pues por culpa de los proveedores nuestra presidenta ha tenido que alargar las fechas de  entrega de uniformes gratuitos.

Y hay que tomar en cuenta que cada año el padrón de alumnos en el municipio aumenta, ya que Manzanillo experimenta mayor migración de otras partes del país, lo que ocasionará más problemas cada vez.

No dudaría ni tantito que durante el año escolar corriente se adhieran alumnos a pocas semanas o meses de haber iniciado el período escolar, los cuales también requieren el uniforme, y el compromiso es entregarlo, aunque lo justo fuera que corriera por cuenta y gasto de sus padres por haber recién llegado.

No cabe duda que este programa de entrega de uniformes ha venido a ser un beneficio para las familias porteñas, el cual por cierto, fue iniciado por el ahora diputado federal Virgilio Mendoza, y bueno fuera que en Colima se hiciera ley, porque luego llegan otros gobernantes municipales y estatales que si no les gusta el programa o son de los que están en contra de los programas sociales, seguramente lo van a quitar; en cambio, si se hiciera ley dentro de los programas de educación -quede quien quede-, la entrega de uniformes tendría que seguir.

Y qué bueno que ya se está extendiendo a todo el estado. Aunque por lo pronto sea solamente en preescolar a nivel estatal, pero seguramente esto irá creciendo poco a poco, hasta abarcar a todo el estado en todos los niveles básicos. Enhorabuena por Colima.

 

Que tenga un bonito día