Entre las Palmeras  


PELIGROS ELECTRICOS

DE ESTA TEMPORADA

Eunice Flores

Cuando no se cuenta con casa propia, la familia tiene que valerse del recurso de la renta de una vivienda, donde muchas de las veces los tendederos son de alambre. En los mejores casos, es cable eléctrico, que conserva su aislante o forro, pero la mayoría de las veces es vil alambre galvanizado grueso. Las personas lo hacen para que el Sol no los dañe tan rápido, a diferencia de los lazos de plástico.

Sin embargo, ignoran que en el temporal de lluvias, el simple hecho de ir a quitar la ropa les puede costar la vida; y aún hay ocasiones en que no ha llovido, pero el ambiente es altamente ionizado, en otras palabras, electrificado, por lo que los rayos pueden viajar perfectamente a través de estos alambres, que son excelentes conductores de la corriente eléctrica hasta la persona que los toque o esté muy cercano a ellos.

Esto lo traigo a colación porque se nos ha enseñado mucho sobre qué hacer en caso de un terremoto y poco en caso de un ciclón tropical. Todavía menos en caso de tsunami y de plano nada en una tormenta eléctrica. Estas últimas se dan muy seguido en esta temporada, y muchas veces vemos los rayos como un simple espectáculo natural, pero poco hacemos para salvaguardar nuestra integridad física ante ellos.

Los árboles son otros buenos conductores eléctricos, aunque de manera más concreta, las palmeras, que son unos auténticos pararrayos. Así que, cuando esté lloviendo y haya rayos, no se guarezca debajo de los árboles.

Si usted ve que su vivienda se está inundando, trate de cortar el suministro de energía eléctrica; en otras palabras, baje el switch o, lo que ya es muy común en Manzanillo, baje la pastilla termomagnética. Porque si el agua logra entrar al sistema eléctrico de la casa a través de los contactos, es posible que esa agua le dé toques desde muy fuertes, hasta posiblemente llegar a causarle la muerte por electrocutamiento.

Por cierto, en este pasado temporal, ocasionado por la tormenta tropical “Javier”, la CFE debió haber cortado el suministro eléctrico de la ciudad, y no lo hizo. Es por prudencia que debe hacerse, así que, por eso, mejor pónganse listos para que el próximo fenómeno natural que se presente, no los agarre desprevenidos.

Si usted salió de su casa de manera intempestiva por inundación y regresa a ella cuando aún hay agua, lleve consigo un probador de corriente. Al introducirse a la vivienda, y antes de pisar lo mojado, meta la punta del probador y, si éste enciende el foco, es que esa agua está electrificada, y por tanto, no intente pasar; mejor, si el switch o pastilla están afuera, primero corte la corriente.

Aprendí también, y se lo comparto, que cuando hay una tormenta eléctrica muy fuerte, y sienta que los vellitos de la piel se le erizan, lo mejor es tirarse al piso y ponerse rápidamente en posición fetal, porque esta sensación es un indicador de que está próximo a recibir la descarga eléctrica de un rayo.

Cuando sienta que los rayos están cerca, desconecte aparatos electrodomésticos y electrónicos más sensibles, como la TV, computadora, videojuegos, etc., para evitar que se quemen. Puede dejar un poco más de tiempo el refrigerador y los ventiladores, ya que éstos aguantan más los altibajos eléctricos.

Otra recomendación es que, ante un temporal, no se acerque al mar ni ríos ni lagunas, no sólo por el fuerte oleaje, desbordamientos o marejadas, sino para evitar los rayos, porque el agua es, al igual que los cables, alambres y árboles, un conductor de energía.

Si ya está encima la tormenta eléctrica, tampoco se bañe en la regadera ni abra los grifos de la cocina u otros lados de la casa, porque, si ya dije que el agua y el metal son buenos conductores eléctricos, en una ducha se combinan ambos, y es como sentarse en la silla eléctrica. Hace muchos años me tocó ver un espectáculo. Vi como un empleado de una ferretería abrió la llave para lavar la banqueta, pues tenía mucho lodo por la lluvia, y, al abrirla, en vez de agua salieron como chispas, llevándose aquél el susto de su vida. Lo bueno es que esa vez no pasó a mayores.

Sé que no soy una experta en la materia, pero he leído acerca de las tormentas eléctricas, porque, la verdad, en Manzanillo se da muy poca o, como dije en líneas atrás, nada de información sobre qué hacer ante estos fenómenos naturales. Y si le sirve alguno de mis consejos, aquí los tiene.

Que tenga un bonito día.