Entre las Palmeras


Eunice Flores

El mantenimiento es la clave

El mantenimiento de los muebles e inmuebles es indispensable para que funcionen correctamente y sean duraderos. Si se adquiere una casa nuevecita o un automóvil recién sacado de la agencia, tarde o temprano necesitarán mantenimiento y cuidado; de lo contrario, su vida útil se acortará. Lo mismo sucede con todas las obras que se han estado haciendo en Manzanillo, especialmente aquellas en las que se han instalado módulos con juegos infantiles, para hacer ejercicio, bancas metálicas, material deportivo, etc.

Es muy halagador para los porteños que se nos entreguen espacios públicos recreativos, pero casi nunca se les da mantenimiento; debido a que Manzanillo es un municipio enclavado en una zona húmeda y salina, la corrosión en el metal no demora en aparecer, así que la pintura debe estarse renovando cada cierto tiempo. Asimismo, todos los jueguitos, como columpios, resbaladillas y bimbaletes, entre otros, cuando empieza a haber oxidación quedan inservibles y, lo peor, se arriesga la integridad física de quienes los usan.

No solamente la corrosión es lo que hay que impedir, también se deben hacer constantes reparaciones en diversos objetos que se desgastan en su parte mecánica; en este caso, serían los aparatos de ejercicio y los mismos juegos. La vegetación también requiere de un buen riego y una poda constante para el pasto y los árboles, para que siempre luzca todo bonito.

Para complementar todo esto, también se debe cuidar que las tomas de internet público sean verdaderamente eficaces, ya que, como anteriormente he comentado, el servicio de la red internacional es lento en casi todo Manzanillo; refiriéndome, desde luego, al que ofrece el gobierno, no al de las empresas privadas.

Una cosa que he observado que falta en los espacios recreativos, son mesitas para descansar en ellas las laptops, dispositivos móviles, escribir o para los que quieran jugar ajedrez, dominó, cualquier otro juego de mesa o degustar algún alimento o bebida.

Creo que hasta en algunas zonas cabrían muy bien asadores fijos, como por ejemplo en El Túnel, ya que ahí es la misma gente la que pesca, y no vendría mal asar el producto que sacaron, para degustarlo fresquecito, al aire libre. En otros lugares tal vez la gente gustaría de llevar su carne para asar. Claro que esto último, con ciertas reglas a cumplir.

Algo que es indispensable, y se ha notado su ausencia, son los botes de basura en número suficiente. Muchas veces se tiene el deseo de poner los desechos en su lugar, pero para donde se voltee no hay absolutamente un solo bote. Y, en algunos lugares, donde sí los habían puesto, ya se los robaron, y dejaron solamente las tapas, estorbando el paso de los transeúntes.

Los jueguitos ubicados al fondo de las instalaciones de la Zona Naval, en el centro de la ciudad, llevan décadas divirtiendo a generaciones de niños, entre ellos la que escribe, y si usted va a estas fechas, se dará cuenta que todavía existen y que están en buen estado, todo porque los elementos de la Armada de México les dan mantenimiento constante.

Si no se le da mantenimiento a todo lo que recientemente se ha instalado para embellecer nuestra ciudad, estas obras pasarán a ser elefantes blancos, como las fuentes danzarinas, por ejemplo, y las flamantes obras habría que considerarlas solamente como de relumbrón.

Que tenga un bonito día.