Entre las Palmeras


LLEGO LA CANICULA

 

Eunice Flores

 

Este pasado 14 de julio dio inicio La Canícula, lo que no es ningún espectáculo muy bonito que digamos, sino la temporada más calurosa del año. Debido a que el Sol está en la cúspide de su altura y calienta más nuestro hemisferio, ya que en el sur en estos momentos es invierno.

Por la razón que el Sol va a estar en su cenit durante 40 días, las posibilidades de lluvia serán mínimas, no imposibles, pero sí muy escasas, y aún, de llegar a soplar viento, es posible que sea muy caliente. Esto también contribuirá a que los días sean los más largos del año, refiriéndome en cuanto a la duración de la luz solar (no a que tendrán más de 24 horas).

Por todo lo mencionado anteriormente, es necesario que los porteños tomemos este fenómeno en cuenta, y empecemos a tomar medidas de prevención. Una de ellas, muy importante, es la de impermeabilizar casas y negocios, de preferencia, con color blanco; porque, a diferencia del rojo y el negro, no sólo le ayuda a proteger la losa de su inmueble del agua, sino que también será un repelente de calor muy efectivo, lo que hará que su techo se caliente mucho menos, y por ende, esté más fresco al interior; mientras que con los tradicionales, rojos y negros, su casa se tornará muchísimo más calurosa, aunque esté protegida contra las lluvias. El color negro casi siempre se usa cuando se tendrán plantas en la azotea.

También hay que aumentarle un poco más el nivel de enfriamiento a nuestro refrigerador, porque, con los calorones que se esperan, y que ya se están dejando sentir, muchas veces ni los refrigeradores alcanzan a mantener los alimentos en buen estado.

Hay que procurar tener mucha agua para tomar en casa. Si no le alcanza para comprar de esa agua fina, de 25 pesos cada garrafón, busque las empresas económicas, para que, con lo que le cuesta un garrafón de marca reconocida, entonces le alcance para dos.

Asimismo, mantenerse dentro de los inmuebles, no salir a la calle si no es muy necesario. De hecho, los expertos recomiendan no hacer ejercicio durante esta temporada; y yo le añado que, con lo que se suda en Manzanillo, de segurito vamos a rebajar algunos kilos, solamente por la temporada.

Si tiene que salir en horas de Sol fuerte, hágalo con ropa de algodón, cachucha, visera, sombreros, colores claros, sandalias o huaraches, etc. Evitar a toda costa vestirnos de negro, café, anaranjado o rojo, que son los colores de ropa más calientes.

Hay que evitar comer en la calle, pues, aunque la intención de los vendedores de comida no sea causar daño a sus comensales, los alimentos, debido a la canícula, se echan a perder más rápido si están fuera de refrigeración; sobre todo, en el caso de los ambulantes, debido a que no cuentan con un local estable.

Imagínese, si salen a las ocho o nueve de la mañana, y terminan de vender a las cuatro o cinco de la tarde, es muy posible que las salsitas estén acedas; la carne, aunque se vea bien, ya empezó a entrar en estado de descomposición, y aunque nos sepa buena, nos puede caer muy mal para el estómago.

Si usted compra comida, ya sea preparada o para cocinar, huélala bien antes de pagarla, si nota que el aroma no es agradable o el que deba tener el producto, no lo compre, sobre todo en el caso de pescados y mariscos, que son de los alimentos más vulnerables al calor, y luego generan intoxicaciones, muchas veces graves.

Así que ya estamos enterados de que entramos en la temporada de la canícula, que termina hasta el 24 de agosto. Después de esta fecha, casi seguro que se vendrán los fuertes aguaceros de septiembre y octubre.

Que tenga un bonito día.