Entre las Palmeras


EXCELENTE

INTERVENCION

 

Eunice Flores

 

Una gran intervención fue la que tuvo la presidenta municipal de Manzanillo, Gabriela Benavides Cobos, al declarar tajantemente que las molestias ocasionadas por el crecimiento portuario son muchas y muy graves, las cuales a nuestra ciudad y municipio le duelen, y le duelen bastante; esto, durante el evento que se verificó ayer por la celebración de la certificación de Puerto Limpio que la Administración Portuaria Integral (API) de Manzanillo logró.

Haber hecho esta declaración tan fuerte y clara es algo que merece una felicitación muy calurosa, porque esto evidencia que nuestra alcaldesa cumple el eslogan de su administración, pues trabaja para la gente. Todos sabemos muy bien de los constantes pasos del ferrocarril de carga las 24 horas del día, los siete días de la semana; no estoy diciendo que el tren dure 24 horas en pasar, por si alguien no entendió, sino que estas 24 horas las tiene Ferromex para que transite sobre los rieles a su antojo.

La espera de los porteños ante el bloqueo que hace el convoy, mínimo es de alrededor de 20 minutos, y a veces se llega a prolongar hasta por 45 minutos o una hora. Ah, porque ya últimamente a los del tren les ha dado por maniobrar en El Tajo, esto quiere decir que cuando el convoy ya está casi a punto de pasar, frena intempestivamente, y luego retrocede; y cuando ya casi terminó de regresarse por completo, vuelve a frenar, para darle otra vez hacia adelante.

Eso ya lo vemos, repito, en El Tajo, donde no hay patio de maniobras, por lo que en vez de maniobra, a esto le llamaría mal-obra. Ya hemos dicho que los daños no han sido solamente en cuestiones del secuestro de nuestro tiempo, sino también por a la salud, y de esto casi nadie habla.

Muchos vecinos de las vías del tren, en las colonias Alameda, Libertad, Constitución, las calles J. Jesús Alcaraz y Niños Héroes, padecen desde una sordera parcial, hasta profunda; esto sin contar los lisiados que el tren ha dejado a su paso, e inclusive, hasta fallecidos por la misma causa.

Por esta razón, el que nuestra presidenta haya resaltado las molestias que ocasiona el puerto de manera cotidiana a la ciudadanía, es algo muy meritorio, y la petición que externó, de que lo portuario deje derrama económica, no sólo en especie, sino en dinero, es una necesidad apremiante para los porteños.

La culpa no debemos echársela a Ferromex, porque ellos son solamente un medio de transporte que utiliza la terminal portuaria para trasladar la carga. La responsabilidad es toda del puerto, quienes son los que deben pensar en las repercusiones que el movimiento que ocasionan van a causar en la ciudad.

Que tenga un bonito día.